La cadena de supermercados Alcampo ha propuesto reducir el número de empleados afectados por su Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de 710 a 580, en un esfuerzo por mitigar el impacto laboral. Durante una reunión con los representantes sindicales, la empresa presentó alternativas como modificar el formato de operación de algunos establecimientos y ampliar sus horarios comerciales. También se discutió la recolocación de parte de la plantilla en otros centros para minimizar los despidos. A pesar del acercamiento entre ambas partes, las posturas aún no han alcanzado un acuerdo satisfactorio para todos los involucrados.
Nuevas Propuestas en las Negociaciones sobre el ERE
En una jornada marcada por intensas negociaciones, Alcampo comunicó a los sindicatos su intención de ajustar el plan inicial de reestructuración laboral. En lugar de cerrar completamente 25 supermercados, se considera mantener algunos de ellos abiertos con horarios más extensos. Este cambio permitiría preservar puestos de trabajo y adaptarse mejor a las necesidades del mercado. Asimismo, se planteó la posibilidad de trasladar a ciertos empleados a otras ubicaciones dentro de la red de tiendas.
Adicionalmente, la compañía ofreció mejorar las condiciones de indemnización, extendiendo su cobertura hasta los 63 años y proporcionando una compensación de 27 días por año trabajado, limitada a 15 mensualidades. Para los trabajadores a tiempo parcial, se estudió una indemnización adicional de 3.000 euros a quienes optaran por modificar sus contratos voluntariamente.
Este proceso surge tras el anuncio de mayo pasado, cuando Alcampo reveló su intención de cerrar hasta 25 tiendas en España y despedir aproximadamente el 3% de su plantilla, compuesta por unos 23.300 empleados. Según fuentes empresariales, de un total de 152 establecimientos afectados, solo 25 enfrentan el cierre definitivo, aunque esta cifra sigue siendo provisional.
Desde una perspectiva periodística, este caso refleja cómo las empresas deben equilibrar la viabilidad económica con el bienestar de sus empleados durante procesos de transformación interna. Aunque las medidas propuestas muestran avances positivos, queda claro que aún hay espacio para encontrar soluciones más justas y sostenibles. Los desafíos operativos y sociales subrayan la importancia de negociaciones constructivas y transparentes entre todas las partes interesadas.
