Descubre el mundo íntimo de Alexandra Jiménez: más allá de la pantalla
Un recorrido por la trayectoria y los éxitos de Alexandra Jiménez en la gran pantalla.
Con una impresionante carrera que abarca más de cincuenta producciones entre cine y televisión, Alexandra Jiménez se consagra en las salas de cine españolas con sus más recientes proyectos: Los Muértimer y Sin cobertura. En un diálogo revelador, la actriz nos abre las puertas a sus preferencias más íntimas, desde sus filmes predilectos hasta las obras literarias que reposan en su mesita de noche, pasando por aquellos sabores a los que simplemente no puede negarse.
La esencia de una artista: pensamientos, pasiones y lo que la mantiene despierta.
Cuando se le pregunta por la película más reciente que la ha cautivado, Alexandra Jiménez no duda en mencionar Siempre nos quedará mañana, de Paola Cortellesi, mientras que califica a Little Miss Sunshine como la obra cinematográfica ideal. Un personaje que le hubiera encantado encarnar es Margo Channing de Eva al desnudo. En cuanto a sus autores recurrentes, siempre regresa a las páginas de Oliver Sacks y Siri Hustvedt, y actualmente, en su mesita de noche, se encuentra Un brillante rayo de oscuridad, de Ethan Hawke. Una melodía que le eleva el espíritu es I Wan'na Be Like You de la banda sonora de El libro de la selva, mientras que la canción de la película Coco, Recuérdame, se le ha quedado grabada. Un don particular que pocos conocen de ella es su capacidad para intuir los sentimientos de los demás sin que estos se los expresen. Lo que más disfruta es la experiencia de rodar una película, aunque grabar escenas nocturnas sea lo que menos le agrada. Admira profundamente a actrices como Emma Thompson y Meryl Streep, y a Dominic West como actor. Su cita cinematográfica predilecta, de la película Top Secret, es: “Podríamos hacerle leer todo el listín telefónico”. El filme que más veces ha visto es la versión de Mary Poppins de 1964. Entre sus peculiaridades se cuenta su manía de apagar las luces directas para encender las indirectas. Los temas de actualidad son los que le roban el sueño. Vivir en el centro de la ciudad es algo que solía disfrutar, pero ya no. Le gustaría poseer la habilidad de dibujar y pintar. Si pudiera cambiar algo de sí misma, sería su timidez. Su comida favorita es el salmorejo con tortilla de patata.
Reflexiones cotidianas y el viaje hacia la comprensión de las emociones humanas.
Una obra de arte que se llevaría a casa es Stop the bombs, de Yoshitomo Nara. El fútbol le parece extremadamente aburrido. Lo que más le atrae de las personas es su sentido del humor, su discreción y su inteligencia. La frase que más repite es “¿En serio?”. Admira a figuras históricas como Isadora Duncan. No puede vivir sin… comer. Un propósito que nunca logra cumplir es hacer ejercicio. Cuando no tiene nada que hacer, suele organizar actividades, aunque su meta es aprender a no hacer nada. Nunca sale de casa sin… vestirse. Su tema de conversación predilecto es analizar comportamientos inusuales con sus amigos y exagerar su indignación. Se reencarnaría en una cantante de jazz. Lo último que cruza por su mente antes de conciliar el sueño es la esperanza de tener un descanso reparador y poder descifrar qué se siente verdaderamente.
