International Consolidated Airlines Group (IAG) prevé una utilidad neta de 1.225 millones de euros hasta junio, lo que representa una baja del 6,4% en comparación con los 1.309 millones logrados en el mismo lapso del año anterior. Este pronóstico se basa en el consenso de analistas. Sin embargo, el conglomerado aéreo espera un incremento del 7,2% en sus ingresos semestrales, alcanzando los 15.789 millones de euros, y un notable 24% más en comparación con el primer trimestre del próximo año. A pesar de un ambiente global marcado por la incertidumbre económica y geopolítica, los expertos concuerdan en que IAG está bien posicionada para capitalizar la fuerte demanda en sus rutas principales. No obstante, la empresa enfrenta retos como el aumento de los gastos estructurales y las fluctuaciones en el precio del petróleo.
Las proyecciones para IAG indican un rendimiento favorable previo a la temporada estival. Analistas como Iván San Félix de Renta 4 Banco estiman un crecimiento del 3% en la capacidad y un avance del 4% en la demanda con respecto al año anterior. Adicionalmente, se anticipa que los ingresos unitarios por pasajero se elevarán un 3% y los ingresos unitarios totales un 3,7%, lo que demuestra una dinámica comercial prometedora. Según Proactive Investors, la compañía, que agrupa a British Airways e Iberia, podría superar las expectativas de ingresos y utilidades en el primer trimestre, impulsada por tarifas de billetes más elevadas, mayor capacidad de vuelo y un menor costo del combustible. Sin embargo, la segunda parte del semestre ha visto un alza en el precio del queroseno y un incremento del 17% en las tasas de aterrizaje en Heathrow, lo que añade presión a los gastos operativos del sector en general.
A pesar de estos desafíos, IAG podría alcanzar un beneficio operativo (EBIT) de 1.430 millones de euros, un aumento del 15% en comparación con el segundo trimestre del año pasado, con un margen operativo del 16%, lo que, según Banco Sabadell, sería un récord para el grupo en un segundo trimestre. Si estas cifras se concretan, IAG habría generado el 35% de su EBIT anual en la primera mitad del año, superando su promedio histórico del 30%, lo que sugiere posibles revisiones al alza en las estimaciones. Aunque los costos unitarios (CASK) sin combustible podrían crecer un 5% debido a la inflación, este impacto se vería mitigado por una caída del 17% en el precio del combustible y la apreciación del euro frente al dólar, factores beneficiosos para el grupo. El mercado estará atento a las futuras orientaciones de IAG, especialmente en cuanto a las reservas para el verano y el impacto de las políticas arancelarias. Si bien no se esperan grandes cambios en las previsiones anuales, podría haber una reducción de aproximadamente 300 millones de euros en el estimado de gastos de combustible. La compañía aún no ha revelado sus planes sobre dividendos para el año en curso, pero se anticipan noticias sobre un posible nuevo programa de recompra de acciones tras la conclusión del actual. La capacidad de IAG para navegar por las complejidades del mercado y mantener su trayectoria de crecimiento es un testimonio de la resiliencia y la visión estratégica, promoviendo la confianza y el desarrollo económico en el sector aeronáutico.
