Finanzas

Bancos dudan de la rentabilidad de la red eléctrica española y ponen en jaque objetivos de electrificación

La viabilidad de la infraestructura eléctrica española se encuentra bajo escrutinio, ya que importantes bancos a nivel global y local han manifestado sus reservas respecto a la conveniencia de invertir en ella. Consideran que el actual esquema regulatorio, a pesar de la saturación de la red, no ofrece incentivos suficientes para las necesarias mejoras, lo que podría llevar a empresas como Red Eléctrica a recortar sus desembolsos, en contraposición a los objetivos gubernamentales de incrementar la inversión para evitar colapsos energéticos. Esta postura se refuerza con críticas a la vicepresidenta Sara Aagesen por lo que perciben como una contradicción entre sus declaraciones y las normativas emitidas por la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia (CNMC) en los sectores eléctrico y gasista.

La CNMC ha propuesto una ligera mejora en la remuneración para las eléctricas, del 6,46% al 6,58% para el período 2026-2031; sin embargo, esta cifra es vista como insuficiente por la banca, que la considera por debajo del umbral de rentabilidad necesario para justificar grandes inversiones en infraestructura. Bancos como JPMorgan califican esta mejora de "decepcionante" y advierten que las distribuidoras probablemente no maximizarán su inversión anual. UBS señala que la tasa propuesta es inferior a la de otros países como Reino Unido e Italia, lo que podría disminuir el atractivo de España para la inversión. Banco Santander, por su parte, critica el silencio del Ministerio ante esta situación, al igual que Royal Bank of Canada, que considera inusual la falta de comentarios oficiales, lo que genera incertidumbre sobre la voluntad del Gobierno de intervenir. Bank of America y CaixaBank también expresan su preocupación, indicando que la modesta mejora pone en riesgo los objetivos de electrificación del país y que la falta de modernización de la red eléctrica podría afectar la capacidad para absorber la creciente demanda de la industria, centros de datos e hidrógeno verde, un aspecto fundamental para el futuro energético, tal como reitera Alantra. Mediobanca concluye que el mercado percibirá esta propuesta como insatisfactoria, ya que el sector aspiraba a una rentabilidad superior al 7% sobre la base regulatoria de activos.

En este escenario, se impone la necesidad de que todas las partes involucradas, desde las autoridades reguladoras hasta el sector financiero y las empresas energéticas, trabajen en conjunto para encontrar soluciones que impulsen el desarrollo y la modernización de la infraestructura eléctrica. Solo a través de un diálogo constructivo y el establecimiento de un marco regulatorio que genere confianza y atractivos estímulos, España podrá asegurar su futuro energético, alcanzar sus metas de electrificación y consolidar una posición de liderazgo en la transición hacia un modelo más sostenible y eficiente. La colaboración y la visión a largo plazo son esenciales para superar los desafíos actuales y construir una red eléctrica robusta y preparada para el mañana.