Finanzas

BBVA Evalúa Recompra de Acciones por 4.000 Millones Ante Incertidumbre en OPA a Sabadell

La entidad bancaria BBVA se encuentra en un punto de inflexión estratégico, sopesando seriamente la posibilidad de descartar su oferta de adquisición sobre Sabadell. Esta reevaluación surge a raíz de las rigurosas exigencias impuestas por el Ejecutivo español, que han mermado sustancialmente el atractivo financiero de la operación. Expertos del sector sugieren que, en caso de que la OPA no prospere, BBVA podría redirigir una considerable suma, estimada en unos 4.000 millones de euros, hacia un plan de recompra de sus propias acciones. Esta medida no solo buscaría contentar a sus accionistas, sino también optimizar el uso del capital excedente del banco, especialmente en un contexto donde la rentabilidad proyectada de la fusión se ha visto significativamente disminuida por las condiciones gubernamentales.

Las condiciones establecidas por el Gobierno de España para la OPA de BBVA sobre Banco Sabadell han generado un escenario complejo para la operación. Estas estipulaciones han provocado una reevaluación interna en BBVA, al punto que su director en España, Peio Belausteguigoitia, ha confirmado públicamente que todas las alternativas están sobre la mesa. Esta declaración, realizada en el marco de los Cursos de Verano de la Asociación de Periodistas de Información Económica y la Universidad Menéndez Pelayo, subraya la incertidumbre actual respecto al futuro de la OPA.

Según análisis especializados, las imposiciones gubernamentales han erosionado la rentabilidad potencial que BBVA anticipaba obtener de la integración con Sabadell. Por ejemplo, Lento Tang, analista de Bloomberg Intelligence, ha señalado que, incluso asumiendo un ahorro de costes del 2% por la fusión, el beneficio por acción (BPA) de BBVA apenas crecería, y el retorno de la inversión (ROI) se situaría por debajo del 13%, muy lejos del 20% previsto inicialmente por BBVA. Este ajuste en las expectativas financieras hace que la opción de una recompra de acciones cobre mayor relevancia como una alternativa atractiva para el banco.

Ante este panorama, varios analistas financieros han comenzado a contemplar que BBVA podría optar por retirar su oferta sobre Sabadell y, en su lugar, ejecutar un programa de recompra de acciones. Benjamin Toms, analista de RBC, ha expresado que BBVA debería distanciarse de Sabadell y compensar a sus inversores con un programa significativo de recompra. Nuria Álvarez, especialista en banca de Renta 4, también considera viable esta posibilidad, argumentando que si no existen oportunidades de inversión que maximicen el capital, mantenerlo inmovilizado carece de sentido. Un precedente importante fue la venta de la filial estadounidense de BBVA a PNC en 2020 por 9.700 millones de euros, tras la cual el banco implementó un programa de recompra equivalente al 10% de su capital social.

El volumen de una eventual recompra de acciones estaría directamente ligado al excedente de capital de BBVA. Actualmente, la entidad mantiene un ratio de capital del 13,09%, superando su objetivo del 12%. Este capital adicional ha sido retenido en previsión del desenlace de la OPA. Marisa Mazo, analista de GVC Gaesco, explica que si la OPA no se concreta, BBVA podría utilizar este excedente para una recompra de acciones, lo cual sería bien recibido por el mercado. Javier Beldarrain, analista de Bestinver Securities, estima que el monto de dicha recompra podría ascender a unos 4.000 millones de euros. Beldarrain argumenta que, de materializarse, esta recompra, sumada a los dividendos, podría ofrecer una rentabilidad total cercana al 11% para 2025 y 2026, una de las más elevadas en España, superando la rentabilidad de la OPA bajo las nuevas condiciones.

En definitiva, la situación actual sugiere que la operación de adquisición entre BBVA y Sabadell enfrenta obstáculos significativos debido a las exigencias gubernamentales. Si bien la fusión prometía sinergias, las condiciones impuestas han rebajado drásticamente su atractivo financiero. En este contexto, la alternativa de una robusta recompra de acciones emerge como una opción pragmática y potencialmente más rentable para BBVA y sus accionistas, redefiniendo la estrategia de crecimiento y valor para la entidad.