Un compromiso campestre en el corazón de Segovia
El Origen de una Historia de Amor Inesperada: Celia y Juan se Encuentran
La amistad puede ser el punto de partida de las historias de amor más bellas. Este es el caso de Celia Retamar y Juan Serrano, cuya unión se gestó gracias a una amiga en común, Belén. Lo que comenzó como una reunión informal en una barbacoa, pronto se transformó en un vínculo inquebrantable que los llevó a comprometerse. La propuesta de matrimonio, un momento memorable, tuvo lugar en Salento, Colombia, durante una excursión a una finca cafetera, añadiendo un toque exótico a su romántica narrativa.
La Materialización de un Sueño Nupcial en Segovia: Detalles de la Celebración
El 13 de septiembre marcó el inicio de su vida juntos, con una emotiva ceremonia en la majestuosa Catedral de Segovia. La celebración continuó en la Finca Los Jazmines, un lugar familiar transformado para la ocasión. Sin la ayuda de una organizadora de bodas, Celia y Juan, con el apoyo incondicial de sus familiares y el personal del hotel, se dedicaron a cada detalle, desde la ornamentación hasta la gestión del evento, logrando una atmósfera personalizada y acogedora.
La Estética Campestre y Personalizada: El Sello Distintivo de la Boda
La pareja anhelaba una boda con un estilo rústico y campestre, un deseo que la Finca Los Jazmines, con su reciente remodelación, facilitó. Celia, con su ojo experto de diseñadora, eligió una paleta de colores que armonizaba con el entorno: tonos rosas y morados para realzar la belleza natural de la finca, contrastando con la mantelería verde. La iglesia se engalanó con arreglos florales de hortensias y rosas blancas, replicando los colores del ramo de la novia. La decoración de la finca, elaborada por un servicio especializado, se enriqueció con toques personales, como el sitting plan, los meseros y las invitaciones, diseñados por los novios con la colaboración de un tío pintor, que plasmó un retrato suyo en cada pieza.
Momentos Inolvidables: Emociones y Recuerdos de la Boda
La boda de Celia y Juan estuvo repleta de instantes conmovedores. Celia rememoró la inmensa alegría de estar rodeada de sus seres queridos y el emotivo baile con su padre, un momento único e inesperado para ambos. Para Juan, la presencia de sus abuelos fue especialmente significativa; no solo compartieron la mesa presidencial, sino que su abuelo Alberto Cándido realizó la tradicional rotura del cochinillo con el plato, un gesto que deleitó a todos los presentes y añadió un toque de autenticidad a la festividad.
El Vestido de Novia de Celia: Una Obra de Arte Personalizada
Celia, graduada en diseño de moda, materializó su visión de un vestido de novia único. Inspirada en su estilo personal, concibió un diseño asimétrico con cuello halter y una falda multicapa que combinaba sedas naturales y tejidos plisados. Tras buscar a la diseñadora adecuada, Carmen Sánchez fue la elegida, quien interpretó a la perfección los bocetos de Celia y la asesoró en la selección de los tejidos. El resultado fue un vestido romántico y vaporoso, un fiel reflejo de sus sueños. Los zapatos verdes de Flordesoka, un regalo de su amiga Beatriz, y las joyas heredadas de sus abuelas, complementaron su atuendo nupcial.
Toques Finales y Transformación: Detalles de un Look Completo
Para la recepción, Celia decidió transformar su look, optando por llevar el cabello suelto, adornado con un tocado de @Alophila_tocados_novias, cuyo diseño se adaptó perfectamente a sus preferencias. Este cambio, asistido por sus primas y damas de honor, Alicia y Claudia, incluyó la adición de un choker bordado a mano que se integraba con el cuerpo del vestido, aportando un aire fresco y sofisticado al conjunto.
