La emotiva unión matrimonial de Paula y Alejandro en Gran Canaria encapsula una historia de amor que floreció desde una profunda amistad. Su ceremonia, impregnada de un encanto 'tropical chic', reunió a seres queridos de todo el mundo en un ambiente de alegría y sofisticación. La elección de la Finca El Tribunal como escenario reflejó a la perfección el estilo deseado, mientras que los detalles en la vestimenta de la novia, diseñados por JCPAJARES, añadieron un toque de distinción a la celebración. Este evento no solo selló el compromiso de la pareja, sino que también creó una atmósfera inolvidable de conexión y felicidad compartida.
La planificación de la boda fue meticulosa, desde la romántica pedida de mano en un lugar con significado especial en Inglaterra, hasta la cuidada selección de cada elemento decorativo y musical. El estilo 'tropical chic' no solo se manifestó en el entorno, sino también en el código de vestimenta de los invitados, quienes complementaron la vibrante paleta de colores y la ligereza de los tejidos elegidos. La boda de Paula y Alejandro se convirtió así en una expresión auténtica de su relación, una celebración donde la amistad inicial se transformó en un amor perdurable, honrando tanto sus raíces como su futuro compartido.
El Origen de un Romance y una Pedida de Mano Inolvidable
La relación entre Paula y Alejandro nació en los pasillos de un hospital en Madrid, donde una sólida amistad evolucionó hacia un profundo amor. Esta conexión especial no pasó desapercibida para sus colegas, quienes pronto reconocieron la química única entre ambos. Fue durante su tercer año de residencia cuando la pareja comprendió que su vínculo iba más allá de la amistad, culminando en un matrimonio en Gran Canaria el 12 de julio. Antes de este día trascendental, Alejandro llevó consigo el anillo de compromiso durante casi un año, esperando el momento perfecto para proponerle matrimonio a Paula.
A pesar de haber viajado por diversos lugares como París, Copenhague, Egipto y Laponia, ninguno de estos destinos le pareció lo suficientemente significativo. Finalmente, la propuesta tuvo lugar en un viaje sorpresa al Distrito de los Lagos en el norte de Inglaterra, un lugar con un profundo significado personal para Alejandro. En un banco de madera a la orilla de un lago, el mismo sitio donde compartió momentos con sus abuelos, Alejandro le reveló a Paula la importancia emocional de aquel rincón. Fue en este escenario íntimo y conmovedor donde él se arrodilló y ella, por supuesto, aceptó la propuesta, marcando el inicio de su viaje hacia el matrimonio.
Una Celebración Tropical y Sofisticada en Gran Canaria
Aunque Paula y Alejandro residen y trabajan en Madrid, eligieron Gran Canaria para celebrar su boda, un lugar que Alejandro considera su hogar de origen. La Finca El Tribunal en Santa Brígida fue el escenario seleccionado para su gran día. Lo que más valoraron de su celebración fue el ambiente único que se creó, logrando reunir a amigos y familiares que no se veían desde hacía años, algunos viajando desde México, Italia, Inglaterra e Irlanda. La pareja se enorgullece de haber presenciado cómo personas de diversas procedencias compartían risas, bailes y disfrutaban al máximo de la fiesta.
Para la planificación y diseño de la boda, la pareja contó con el apoyo del equipo de wedding planners de The Federicas, quienes se encargaron de la decoración y la papelería. Los arreglos florales fueron obra de Ana Castellano y el catering estuvo a cargo de La Vaquita. La elección de una decoración estilo 'tropical chic' fusionó la exuberancia de la naturaleza tropical con toques de sofisticación y modernidad. Este tema se extendió al código de vestimenta de los invitados, quienes fueron alentados a lucir atuendos bohemios y alegres en tonos tierra, naranjas, marrones, amarillos y verdes, con tejidos ligeros como el lino y la gasa, reflejando así la vibrante esencia de la isla. La música fue un elemento clave para mantener la energía de la celebración, con Nordeste Music animando la preboda, la ceremonia y el cóctel, y Kechimba creando una atmósfera festiva que mantuvo a todos bailando. Para inmortalizar estos momentos, confiaron en el fotógrafo Pablo Béglez, quien capturó la esencia y la alegría de su día especial. Paula, por su parte, deslumbró con tres looks nupciales de JCPAJARES, destacando un conjunto de tres piezas para la ceremonia complementado con sandalias de Saint Laurent y joyas vintage de Joyas Antiguas Sardinero. Su tercer vestido, para la fiesta, incorporó detalles en negro y se combinó con zapatos Valentino, abrazando una de las tendencias nupciales más actuales.
