Desde Vitoria, la empresa Cegasa, con una trayectoria cercana al siglo, se erige como un baluarte frente a la hegemonía de las baterías de origen chino. Su actual CEO, Iñigo Atutxa, ha asumido el liderazgo de esta compañía, que desde 1934 ha sido pionera en tecnología de almacenamiento energético en España. Tras el reciente incidente del apagón del 28 de abril, el almacenamiento de energía se ha consolidado como una prioridad estratégica a nivel nacional, marcando un hito crucial en la evolución de esta tecnología.
La estrategia de Cegasa se centra en un modelo de \"coopetición\" con los gigantes asiáticos. Si bien las celdas se adquieren de China, la empresa realiza en España el ensamblaje, la programación electrónica, la integración de sensores de tensión y temperatura, y el desarrollo de sistemas inteligentes que permiten a sus baterías interactuar eficientemente con la red eléctrica. Esta aproximación no solo genera empleo y arraigo industrial, sino que también garantiza el control sobre un sistema vital, resguardando la seguridad nacional ante posibles riesgos. La compañía, que ha visto incrementada la demanda de sus soluciones de almacenamiento, proyecta duplicar su capacidad productiva en Vitoria, donde la investigación y el desarrollo de baterías bajo condiciones extremas son fundamentales para asegurar su fiabilidad.
El sistema energético español, cada vez más dependiente de fuentes renovables intermitentes, encuentra en el almacenamiento una solución crucial para su estabilidad. Atutxa enfatiza que la actual volatilidad de precios y la necesidad de una gestión eficiente de la energía no despachable hacen imprescindible la masiva implementación de baterías. España, con su vasto potencial de energía renovable, tiene la oportunidad de liderar esta transformación, pasando de la dependencia de combustibles fósiles a una autonomía energética basada en recursos propios. La apuesta por el almacenamiento se presenta como una vía ineludible para la sostenibilidad y seguridad del futuro energético del país, permitiendo una red más estable y menos vulnerable a las fluctuaciones de suministro y precio.
La visión de Cegasa y de Atutxa recalca la urgencia de invertir en tecnología y fabricación local para asegurar la independencia energética de España. Al promover soluciones innovadoras y mantener la cadena de valor dentro del país, se fortalece la economía, se crean empleos de calidad y se garantiza que el control de infraestructuras críticas permanezca en manos nacionales. Este enfoque estratégico es fundamental para construir un futuro energético más seguro, sostenible y soberano, donde la innovación y el liderazgo tecnológico español jueguen un papel preponderante.
