Una investigación en curso ha revelado que Isabel Pardo de Vera, quien previamente dirigió Adif, otorgó cuatro contratos de considerable valor a Levantina, Ingeniería y Construcciones S.L. (LIC). Esta empresa, actualmente bajo la lupa de la UCO de la Guardia Civil por sus nexos con la denominada trama Cerdán, obtuvo estas adjudicaciones tras una comunicación de Koldo García. En dicha conversación, fechada el 18 de noviembre de 2020, Koldo advirtió a Pardo de Vera sobre las dificultades financieras que enfrentaba LIC, sugiriendo la necesidad de una intervención urgente para 'salvar' a la compañía.
A pesar de las reticencias iniciales de Pardo de Vera, quien mencionó haber concedido previamente una obra de emergencia a la misma constructora, LIC logró obtener contratos significativos de Adif mediante concursos públicos en los siete meses siguientes a la mencionada llamada. Estos contratos, que sumaron varios millones de euros, fueron adjudicados bajo el criterio de 'mejor relación calidad-precio'. Sorprendentemente, estas adjudicaciones continuaron hasta pocas semanas antes de que Pardo de Vera asumiera su nuevo rol como Secretaria de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, lo que intensifica el escrutinio sobre la transparencia de estos procesos.
La justicia es un pilar fundamental en cualquier sociedad democrática, y casos como este resaltan la imperiosa necesidad de mantener la integridad en todas las esferas de la administración pública. La transparencia y la rendición de cuentas son esenciales para fomentar la confianza ciudadana en las instituciones y asegurar que los recursos se gestionen de manera justa y eficiente. Es imperativo que se investigue a fondo cualquier indicio de irregularidad y que se apliquen las consecuencias correspondientes para garantizar que la honestidad y la equidad prevalezcan en el sistema. Al hacerlo, no solo se combate la corrupción, sino que también se fortalece el tejido moral de la sociedad, promoviendo un futuro más justo y equitativo para todos.
