Finanzas

El mundo avanza en renovables, pero aún lejos de los objetivos climáticos globales

El informe anual de REN21 revela que, aunque la capacidad global de generación de energía renovable creció un 18% en 2023, alcanzando los 741 gigavatios (GW), esta cifra sigue estando muy por debajo de lo necesario para cumplir con las metas establecidas en la COP28. Para triplicar la capacidad renovable antes de 2030, se precisa duplicar el ritmo actual de instalaciones y aportar una inversión adicional anual de 670 mil millones de euros. La falta de sistemas integrados y políticas coordinadas limita el impacto real del crecimiento registrado hasta ahora.

El análisis destaca diferencias notables entre países y bloques. China, sin haber firmado formalmente los objetivos de la COP28, lidera el despliegue mundial de renovables, responsable del 60% del total, mientras que el G7 apenas alcanza el 14%. Francia, por otro lado, ha iniciado un proceso legislativo para frenar temporalmente el crecimiento de energías limpias hasta contar con una evaluación integral del modelo energético nacional. Esta medida enfrenta resistencia de sectores ambientalistas, pero refleja la complejidad política de avanzar hacia una transición sostenible.

El aumento de la demanda eléctrica, impulsada por tecnologías como la inteligencia artificial, los vehículos eléctricos y el enfriamiento industrial, exige una expansión acelerada de la capacidad renovable. Sin embargo, más del 75% del consumo final de energía proviene de fuentes no eléctricas, donde la penetración de renovables es mínima. Expertos insisten en la necesidad de planificación estratégica, reformas institucionales y una visión integral que vaya más allá del sector eléctrico para construir sistemas energéticos verdaderamente sostenibles.

La transición hacia una economía basada en energías limpias no solo depende del crecimiento cuantitativo, sino también de políticas coherentes, infraestructura adecuada y una visión compartida de futuro. Mientras algunos países lideran con acciones concretas, otros retroceden o se detienen ante desafíos técnicos y económicos. El camino hacia un planeta más justo y sostenible pasa por convertir el impulso renovable en un pilar estructural de desarrollo económico global.