El Fertiberia Balonmano Puerto Sagunto ha anunciado la configuración definitiva de su equipo técnico para la temporada 2025-2026, lo que representa un paso crucial en la planificación y desarrollo del club. Esta reestructuración incluye la integración de nuevas figuras profesionales y la confirmación de miembros clave, buscando fortalecer la sinergia y el rendimiento del conjunto.
Entre las novedades más destacadas, Sergio Mallo asume el rol de segundo entrenador del primer equipo y liderará también el filial, aportando su vasta experiencia y la máxima titulación en balonmano, Master Coach. Mallo llega tras una exitosa etapa en Porriño, donde contribuyó a logros significativos, y su visión está alineada con el modelo de juego del primer equipo, según Toni Malla. Además, Carlos Greses se une como responsable de la preparación física, un movimiento que subraya la confianza del club en el talento joven y la dedicación especializada. Greses, graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, ya ha demostrado su valía durante sus prácticas universitarias y su incorporación responde a la necesidad de un enfoque total en el acondicionamiento físico de los jugadores. Por último, Vicent Sanchís continúa como pilar fundamental, renovando su compromiso para seguir a cargo del entrenamiento de porteros y el scouting, roles en los que ha sido decisivo para los éxitos pasados del equipo.
Estas decisiones estratégicas no solo consolidan el equipo técnico del Fertiberia Balonmano Puerto Sagunto, sino que también reafirman la apuesta por un proyecto a largo plazo bajo la dirección de Toni Malla, quien extendió su contrato hasta 2028. La combinación de experiencia, talento emergente y continuidad en roles cruciales augura una temporada prometedora, donde la cohesión del cuerpo técnico será clave para alcanzar nuevos horizontes y fortalecer la posición del club en el balonmano español.
El deporte, como la vida misma, nos enseña que el éxito no solo depende del talento individual, sino de la construcción de un equipo sólido y cohesionado, donde cada pieza aporta al bienestar colectivo. La planificación, la confianza en las nuevas generaciones y la valoración de la experiencia son pilares que impulsan a cualquier grupo humano hacia la excelencia y nos recuerdan que con visión y dedicación, los sueños se convierten en realidades tangibles.
