Filippo Ongaro, reconocido médico con especializaciones en medicina antienvejecimiento y funcional, presenta su más reciente obra, 'The Longevity Mindset'. En este libro, subraya una perspectiva fundamental: para envejecer de manera saludable, no son necesarias transformaciones radicales. En su lugar, propone la integración de pequeños ajustes diarios que, con el tiempo, se consolidan en rutinas duraderas. Es crucial cambiar la percepción sobre la actividad física y la nutrición, dejándolos de ver como un sacrificio o una disciplina impuesta, para integrarlos como elementos naturales y gratificantes de nuestro día a día.
La primera recomendación clave de Ongaro se centra en la inclusión del ejercicio en la vida cotidiana. Incluso para quienes han llevado una vida sedentaria, iniciar con caminatas breves de diez minutos diarios puede ser el punto de partida, fomentando un hábito que gradualmente se expandirá a niveles más exigentes. En el ámbito de la alimentación, el experto aboga por la gradualidad: empezar por añadir verduras a cada comida, luego sustituir cereales refinados por integrales, y finalmente estructurar las comidas con una proporción equilibrada de verduras, cereales y proteínas. El tercer pilar es el respeto por el descanso y la toma de decisiones conscientes, destacando que las mañanas son más propicias para decisiones importantes debido a la fatiga decisional que se acumula a lo largo del día.
Diversos especialistas en longevidad, como el doctor José Viñas y Valter Longo, coinciden en que nunca es tarde para adoptar un estilo de vida que prolongue la juventud. Si bien es ideal comenzar temprano, los estudios demuestran que iniciar cambios a los 40, 50, o incluso 80 años, puede significar un aumento significativo en la esperanza de vida. Ongaro enfatiza que una persona sedentaria de cincuenta años puede revertir años de inactividad con tan solo un par de meses de ejercicio regular, resaltando que los beneficios físicos y emocionales de la actividad son palpables a cualquier edad. Sin embargo, recalca que cuanto antes se comience, más profundos serán los resultados, sugiriendo que la treintena es un momento óptimo para empezar a pensar en la longevidad activa.
Adoptar un enfoque proactivo hacia la salud y el bienestar a través de hábitos graduales y conscientes es una inversión en una vida más plena y duradera. La inspiración para transformar nuestro estilo de vida puede surgir en cualquier etapa, recordándonos que el compromiso con nuestro propio cuerpo y mente es un camino hacia el optimismo y la vitalidad.
