Finanzas

Iberia Potencia Ganancias de IAG y Evalúa Adquisición de TAP; Acciones Descienden un 8%

Durante los primeros nueve meses de 2025, Iberia se consolidó como el motor principal de rentabilidad para International Airlines Group (IAG). La aerolínea española logró un notable incremento en su beneficio operativo, contribuyendo de manera significativa a las ganancias totales del conglomerado. Este éxito se sustenta en una estrategia de expansión audaz hacia mercados transatlánticos y latinoamericanos, junto con la mejora continua de la experiencia del cliente. En paralelo, IAG ha manifestado su interés en la potencial privatización de la aerolínea portuguesa TAP, un movimiento estratégico que podría ampliar su influencia en el lucrativo mercado brasileño. Sin embargo, a pesar de los sólidos resultados internos, el mercado bursátil reaccionó con una caída del 8% en las acciones del grupo, reflejando quizás una cautela inversora o la evaluación de otros factores externos.

La contribución de Iberia fue crucial, con un beneficio de explotación que se elevó a 1.074 millones de euros, un aumento de casi el 32% respecto al año anterior. Este crecimiento se vio favorecido por el aumento en los ingresos unitarios de pasajeros y el fortalecimiento de sus servicios de mantenimiento y operaciones. La expansión de su red en el Atlántico y América Latina, donde la capacidad se incrementó un 4,3% en el tercer trimestre, fue un factor determinante. Adicionalmente, la introducción de mejoras en la cabina y nuevas ofertas gastronómicas para los pasajeros, junto con la implementación de aeronaves más eficientes como el A350-900 y la planificación de rutas para los A321XLR a destinos clave como Boston y Fortaleza, subrayan su enfoque en la modernización y la eficiencia. Aunque la capacidad en Europa se ajustó para optimizar la resiliencia, el crecimiento global de asientos-kilómetro ofertados (AKO) fue del 0,9%, con una ocupación mejorada del 88,6%.

British Airways también reportó un desempeño robusto, con un beneficio operativo que se disparó un 18%, alcanzando los 1.858 millones de euros. Este impulso provino de un aumento del 2% en su capacidad y mejores ingresos unitarios, a pesar de un incremento en los costos operativos sin incluir el combustible. Por otro lado, Aer Lingus multiplicó sus ganancias por 1,7, llegando a 250 millones de euros, gracias a la incorporación de los A321XLR en rutas altamente rentables y un menor impacto de interrupciones laborales en comparación con el año anterior. Vueling, sin embargo, enfrentó desafíos, registrando una disminución del 5,6% en su beneficio operativo, situándose en 367 millones de euros. Esta baja se atribuye a la intensa competencia en el mercado europeo, aunque su segmento doméstico en España mantuvo una sólida trayectoria con un crecimiento del 3,7% en AKO y una tasa de ocupación del 92,4%.

En su conjunto, IAG obtuvo un beneficio neto de 2.703 millones de euros en los primeros nueve meses del año. Sin embargo, las ganancias del tercer trimestre fueron un 2,3% inferiores a las del mismo periodo del año anterior, lo que provocó una reacción negativa en los mercados, con una caída del 8% en el valor de sus acciones. Luis Gallego, consejero delegado de IAG, confirmó el interés del grupo en la privatización de TAP, la aerolínea bandera de Portugal. La fecha límite para manifestar interés es el 22 de noviembre, y Gallego destacó el atractivo de TAP por su fuerte presencia en el mercado brasileño, un área donde IAG busca expandirse. La decisión final dependerá de un análisis detallado de las condiciones del decreto de privatización. Respecto a Air Europa, tras la entrada de Turkish Airlines, IAG planea mantener su participación del 20% como una inversión financiera, asegurando que continuará compitiendo con la compañía independientemente de sus socios.

Los resultados financieros de IAG en los primeros nueve meses de 2025 estuvieron marcados por el excepcional desempeño de Iberia, cuya estrategia de expansión transatlántica y mejoras operacionales la posicionaron como un pilar clave para el grupo. A pesar de los logros de Iberia y British Airways, y el resurgimiento de Aer Lingus, la presión competitiva afectó a Vueling y las ganancias consolidadas del tercer trimestre no alcanzaron las expectativas del año anterior. La posibilidad de adquirir TAP representa una oportunidad estratégica para IAG, especialmente para fortalecer su posición en América Latina. No obstante, la caída de las acciones en bolsa refleja un panorama complejo, donde el éxito individual de algunas aerolíneas convive con la volatilidad del mercado y la necesidad de decisiones estratégicas que aseguren el crecimiento a largo plazo del consorcio.