En un movimiento trascendental para el club, el Espanyol ha formalizado la esperada renovación de su figura más destacada, Javi Puado, extendiendo su vínculo hasta el año 2030. Este anuncio, que era el más anhelado por la afición 'perica', sitúa al delantero como el jugador mejor remunerado de la plantilla, subrayando la confianza del club en su liderazgo y talento. El acto de firma contó con la presencia del CEO Mao Ye y el director deportivo Fran Garagarza, quienes destacaron el orgullo que representa para la institución contar con un jugador de la talla y el compromiso de Puado, quien ha rechazado propuestas de otras ligas para permanecer en el equipo de sus amores. Su trayectoria en el club, que abarca 11 años desde su formación en las categorías inferiores hasta convertirse en un referente del primer equipo, es una historia de superación y éxito que emociona a todos los seguidores.
La designación de Puado como primer capitán tras la salida de Sergi Gómez simboliza el reconocimiento a su liderazgo natural y su profunda conexión con los valores del Espanyol. El propio jugador, visiblemente conmovido, manifestó su intención de seguir los pasos de sus predecesores y prometió dedicación total, expresando su anhelo de pasar toda su carrera en el Espanyol. Con 27 años, Puado ha demostrado un crecimiento constante, alcanzando su mejor registro goleador la temporada pasada con 12 tantos en liga y sumando un total de 57 goles en 211 partidos oficiales, lo que lo consolida como el máximo goleador en la historia del RCDE Stadium. Su ambición no tiene límites, y ya se ha fijado el objetivo de superar los 100 goles con la camiseta blanquiazul, mostrando su convicción en las capacidades del equipo para consolidarse en la máxima categoría y aspirar a metas cada vez más elevadas.
La extensión del contrato de Javi Puado es mucho más que una simple renovación; es una declaración de intenciones por parte del Espanyol y un testimonio de la lealtad y el amor de un jugador por su escudo. Este compromiso mutuo refuerza la identidad del club y proyecta un futuro prometedor, lleno de desafíos y éxitos compartidos, donde la figura de Puado se erige como un faro de inspiración y perseverancia para las nuevas generaciones. Su deseo de ser un 'one-club man' trasciende el ámbito deportivo, encarnando los valores de fidelidad, arraigo y pasión que son el cimiento de cualquier institución exitosa.
