En un pronunciamiento claro y directo, Cristina Herrero, quien preside la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), ha levantado la voz para defender la autonomía de su organismo frente a lo que describe como intentos de injerencia por parte del Gobierno. A menos de un año para concluir su período al frente de la institución, Herrero enfatizó que la independencia no es un derecho adquirido, sino un esfuerzo constante, especialmente ante las maniobras del Ejecutivo que, según ella, obstaculizan la labor de supervisión fiscal que la ley le confiere a la AIReF.
Herrero expresó su particular descontento con la Administración, señalando que esta no solo complica sus funciones de vigilancia, sino que también busca dictar los temas sobre los cuales la AIReF debe emitir juicios. Destacó que, aunque la ley permite a la AIReF elaborar dictámenes por iniciativa propia, el Gobierno ha intentado imponerles la realización de ciertos documentos, contraviniendo el carácter voluntario de estas opiniones. Un ejemplo de ello es la resistencia del Gobierno a una reforma del marco fiscal nacional propuesta por la AIReF, necesaria para alinearse con las nuevas normativas europeas, a pesar de que España es el único país de la UE que no ha presentado un plan presupuestario para 2025.
La presidenta de la AIReF también hizo hincapié en la dificultad de llevar a cabo una supervisión efectiva de la Administración Central, dada la ausencia de proyectos de presupuestos, objetivos claros y planes económicos financieros detallados, lo que calificó como una \"anestesia total\" en el ámbito fiscal. Subrayó que la autonomía del organismo se ve reforzada por su método de financiación, que proviene de tasas abonadas por todas las administraciones públicas y no de transferencias presupuestarias, lo que le permite mantener su distancia del poder ejecutivo. Esta reivindicación se produce mientras se aproxima el fin de su mandato, momento en el que se deberá proponer un nuevo líder para la institución, quien deberá obtener el respaldo parlamentario necesario.
La defensa de la independencia institucional es un pilar fundamental para la transparencia y la rendición de cuentas en cualquier democracia moderna. Al garantizar que los organismos de control puedan operar sin presiones externas, se fortalece la confianza pública y se promueve una gestión más eficiente y responsable de los recursos. La postura de la AIReF subraya la importancia de mantener la integridad de las instituciones fiscalizadoras, asegurando que su trabajo se base en criterios técnicos y objetivos, libres de intereses políticos.
