Finanzas

La energía termosolar: Un gigante olvidado resurge para la estabilidad energética

La energía termosolar, un pilar fundamental para la estabilidad energética, ha permanecido en la sombra, a pesar de su probado éxito. La central PS10 en Sanlúcar la Mayor, apodada 'El Ojo de Sauron' por su distintiva torre, ha sido un referente en esta tecnología desde 2007, demostrando la viabilidad de generar electricidad de forma constante a partir de la concentración solar. A pesar de sus innegables ventajas, especialmente en lo que respecta al almacenamiento y la seguridad del suministro, su desarrollo se vio frenado por diversos factores, incluida la irrupción de la energía fotovoltaica de bajo coste. Sin embargo, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la fiabilidad de la red eléctrica, la termosolar está resurgiendo como una solución clave para mitigar los riesgos de apagones y asegurar un futuro energético más robusto y sostenible.

La PS10, una instalación imponente con una torre de 114 metros, fue inaugurada en 2007 en Sanlúcar la Mayor, cerca de Sevilla. Esta central termosolar fue pionera no solo en España, sino a nivel mundial para la explotación comercial de esta tecnología. Utiliza 624 heliostatos, espejos que giran para seguir el movimiento del sol, concentrando la radiación solar en la torre central. La temperatura en el punto de concentración puede alcanzar hasta 1.000 grados Celsius, generando vapor que impulsa una turbina para producir electricidad. La capacidad de esta planta es de 11 megavatios, suficiente para abastecer a unos 6.000 hogares.

El emplazamiento de la PS10 fue estratégicamente elegido por la desaparecida empresa Abengoa, pionera en energías renovables, debido a la alta radiación solar promedio anual en la zona. La inversión inicial para su construcción fue de 33 millones de euros. A pesar del entusiasmo inicial y la promesa de generación de más de 1.300 empleos con la finalización del complejo, que incluía la PS20 y otros proyectos, la crisis económica y la eventual quiebra de Abengoa afectaron el ambicioso plan. La PS10, aunque cambió de propietario, sigue siendo un símbolo de la innovación energética en la región.

El potencial de la energía termosolar para estabilizar la red eléctrica es considerable. En un escenario donde España contara con entre 100 y 150 plantas termosolares, como sugiere Protermosolar, se podría haber evitado el reciente gran apagón que afectó a la Península Ibérica. La termosolar ofrece una ventaja crucial sobre otras renovables: su capacidad de almacenamiento de energía, permitiendo un suministro constante incluso cuando no hay sol. Actualmente, solo el 40% de las 49 plantas operativas en España cuentan con sistemas de almacenamiento, pero la conversión de estas infraestructuras a sistemas con capacidad de almacenamiento es factible y relativamente sencilla. Aunque su coste inicial es mayor que el de la fotovoltaica, la termosolar contribuye significativamente a la seguridad energética, la creación de empleo y el Producto Interior Bruto, con un impacto de 1.497 millones de euros y 6.055 puestos de trabajo, según un informe de 2019.

A pesar de su prometedor inicio y su rol pionero, la energía termosolar en España no ha alcanzado su pleno potencial. La competencia de la energía fotovoltaica, que se volvió más económica gracias a la producción masiva de componentes en China, ha sido un factor determinante en este estancamiento. Sin embargo, la termosolar ofrece una fiabilidad y estabilidad que la fotovoltaica no puede igualar debido a su capacidad de almacenar energía. Esta característica es vital para mantener el equilibrio del sistema eléctrico y evitar las interrupciones en el suministro. Por ello, es imperativo que se impulse una política energética que reconozca y fomente el papel crucial de la termosolar en el mix energético, garantizando así un suministro eléctrico seguro y sostenible para el futuro.