El reciente apagón masivo ha generado una ola de reclamaciones por parte de consumidores individuales hacia Redeia, aunque estas parecen no tener respaldo legal según la estrategia planteada por Beatriz Corredor y su equipo. A pesar de las demandas presentadas principalmente por usuarios particulares, la empresa insiste en que cumplió con todas las normativas técnicas y legales pertinentes durante el incidente del 28 de abril. Según voceros de la compañía, las reclamaciones no son significativas ni masivas, y se manejarán conforme a los procedimientos establecidos.
Corredor reiteró que la empresa no considera necesario reservar fondos para posibles reclamaciones millonarias derivadas del colapso eléctrico. Basándose en análisis internos exhaustivos, asegura que no hubo errores técnicos ni fallos en los dispositivos de transporte eléctrico. Además, destacó que la responsabilidad no recae únicamente sobre Red Eléctrica, sino que también involucra otros actores como la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) y el Ministerio de Transición Ecológica. La falta de claridad en la planificación futura y en las inversiones necesarias para mejorar el sistema eléctrico nacional sigue siendo un obstáculo importante.
Aunque el evento fue calificado como el peor apagón en Europa en las últimas dos décadas, Corredor ve una oportunidad para fortalecer el sistema energético español. Propuso la necesidad de mejorar las interconexiones entre sistemas eléctricos nacionales e internacionales, especialmente hacia América Latina. Este enfoque busca garantizar una mayor estabilidad y eficiencia en el suministro energético futuro. En un contexto donde inversores extranjeros observan de cerca cómo España aborda estos desafíos, el mensaje optimista busca tranquilizar tanto a ciudadanos como a potenciales socios comerciales.
