En una intervención clave durante el congreso empresarial iberoamericano organizado por Ceapi en Sevilla, Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, desestimó cualquier fallo técnico en Red Eléctrica respecto al apagón ocurrido el 28 de abril en la península ibérica. Subrayó que su empresa cumplió con todas las normativas técnicas y legales aplicables, rechazando así cualquier posibilidad de indemnización relacionada con el incidente. A pesar de las reclamaciones recibidas, Corredor enfatizó que no se han detectado errores ni técnicos ni en los dispositivos de transporte de energía.
Durante su discurso, Corredor evitó centrarse excesivamente en el apagón para mostrar respeto hacia el público latinoamericano presente, aunque este tema despertó un gran interés entre los empresarios iberoamericanos asistentes. Sorprendidos por la falta de explicación oficial gubernamental sobre el evento, estos representantes mostraron preocupación ante la ausencia de detalles claros. Sin embargo, Corredor afirmó que Red Eléctrica ha realizado análisis exhaustivos que confirman su operación escrupulosa y rigurosa ese día.
Corredor también abordó las críticas relacionadas con la resistencia de las eléctricas privadas a proporcionar más datos a Red Eléctrica, argumentando que estas compañías tienen intereses económicos propios. Según ella, la ley española otorga a Red Eléctrica la función de recopilar información bajo estrictas condiciones de confidencialidad, asegurando su neutralidad frente a otros actores del sector eléctrico.
A pesar de la falta de una explicación definitiva sobre lo sucedido, Corredor expresó optimismo acerca del futuro del sistema energético español. Creyendo firmemente en la fortaleza demostrada por el sistema incluso después del apagón, destacó que este evento servirá para mejorar aún más las interconexiones y la infraestructura eléctrica nacional.
Finalmente, Corredor evitó comentar cambios internos en el consejo de administración, incluyendo la dimisión de la presidenta de la Comisión de Nombramientos debido a la incorporación de un consejero de Esquerra. Su postura refleja un enfoque centrado en la estabilidad técnica y legal de la compañía frente a cuestiones políticas internas.
