A sus 55 años, la reconocida presentadora Susanna Griso se ha convertido en un referente de cómo mantener un óptimo estado físico combinando distintas modalidades de ejercicio. Lejos de la imagen de una persona que se somete a extenuantes jornadas en el gimnasio, Griso demuestra que la clave reside en la constancia y la integración inteligente de la actividad física en la vida cotidiana. Su rutina abarca desde el entrenamiento de fuerza, que realiza de forma disciplinada, hasta momentos de cardio más pausados, adaptados a su ritmo y bienestar personal, evidenciando que el movimiento continuo es fundamental para la salud.
Hace aproximadamente cuatro años, durante una emisión de su programa «Espejo Público», Susanna Griso se vio en la situación de desvelar sus hábitos de ejercicio. El colaborador Diego Revuelta, impresionado por su buena forma física, insinuó que la presentadora debía pasar largas horas en el gimnasio. Con una mezcla de humor y modestia, Griso aclaró que su secreto no radicaba en un esfuerzo desmedido, sino en una genética favorable y en solo dos visitas semanales al gimnasio. Citando a su entrenador, David Piñeiro, afirmó que a pesar de la limitada frecuencia, su cuerpo respondía de manera excepcional, obteniendo un gran rendimiento de cada sesión.
Sin embargo, la realidad de su actividad física es mucho más completa de lo que inicialmente sugería. La figura tonificada de Susanna no es solo resultado de la genética o de esas dos sesiones de fuerza, sino de una filosofía de movimiento constante. Griso ha compartido en diversas ocasiones su adhesión al método VILPA (Vigorous Intermittent Lifestyle Physical Activity), una estrategia que incorpora breves periodos de alta intensidad en las tareas diarias. Este método implica realizar acciones rutinarias con mayor vigor, como caminar rápidamente durante dos minutos en el trayecto al trabajo, subir escaleras en lugar de usar el ascensor, o incluso cargar con peso moderado, como las bolsas de la compra, para incrementar el esfuerzo físico. David Piñeiro, su entrenador personal, ha respaldado públicamente los beneficios del método VILPA, destacando cómo mejora significativamente la salud física al transformar gestos cotidianos en oportunidades para un ejercicio efectivo.
Además de la fuerza y el método VILPA, Susanna Griso complementa su rutina con el cardio relajado. En una entrevista con ABC, la presentadora confesó su afición por la natación durante el verano. Describió cómo disfruta de nadar entre media y cuarenta minutos a primera hora de la mañana, antes de que las playas o piscinas se llenen, encontrando en esta actividad una fuente de profunda relajación. Su jornada de ejercicio estival a menudo incluye un paseo con sus perros seguido de un refrescante chapuzón, combinando así dos formas de cardio de bajo impacto. No obstante, también se ha reportado que Griso es una entusiasta del ciclismo indoor, levantándose temprano para pedalear en su bicicleta estática. Esto sugiere que adapta su cardio a las circunstancias: la natación para los momentos de tranquilidad y la bicicleta para los días de trabajo, buscando activarse antes de sus compromisos profesionales.
En resumen, la vitalidad de Susanna Griso no se debe únicamente a un par de sesiones de pesas, sino a una constante integración del movimiento en su estilo de vida. A través de sus redes sociales, es evidente su pasión por diversas actividades al aire libre como el senderismo y el esquí. Su ejemplo subraya que mantenerse en forma no exige necesariamente un régimen estricto de gimnasio, sino una mentalidad activa y la habilidad de convertir cada oportunidad en una ocasión para moverse. La clave reside en la programación inteligente de los entrenamientos y en minimizar el tiempo de inactividad, demostrando que el dinamismo es el verdadero motor de la salud.
