Finanzas

La Seguridad Social Modifica la Propuesta de Cuotas para Autónomos: Congelación para Rentas Bajas y Aumentos Moderados

El Ministerio de Seguridad Social ha reformulado su estrategia para las cotizaciones de los trabajadores autónomos en España. La nueva propuesta, presentada este lunes en la mesa de diálogo social, establece la congelación de las cuotas para aquellos con ingresos anuales inferiores a 14.000 euros a partir de 2026. Para el resto de los autónomos, los incrementos serán más moderados de lo inicialmente previsto, situándose por debajo de la tasa de inflación. Esta modificación representa un giro en la política del Ministerio, que en un principio buscaba una equiparación más rápida de las bases de cotización con las de los asalariados, previendo aumentos significativos.

La propuesta inicial del Ministerio de Seguridad Social generó una considerable controversia. Se contemplaba un aumento de las cotizaciones sociales para los autónomos que podría oscilar entre el 3,8% y el 34,9% para el año 2026. Este plan buscaba equiparar progresivamente las bases de cotización de los trabajadores por cuenta propia con las de los asalariados para el año 2032. Sin embargo, esta intención encontró una fuerte resistencia por parte de diversas asociaciones de autónomos, quienes argumentaban que tales incrementos supondrían una carga insostenible, especialmente para aquellos con menores ingresos.

Ante la presión y el debate generado, el Ministerio ha reconsiderado su postura. La nueva propuesta, a la que ha tenido acceso EL MUNDO, se enfoca en proteger a los autónomos con menores ingresos. Aquellos que perciben hasta 1.166,70 euros al mes (equivalente a 14.000 euros anuales) verán sus cuotas congeladas en 200 euros, manteniendo la misma tarifa que pagan actualmente por la base mínima dentro de su tramo de cotización. Esta medida representa un alivio significativo para un sector vulnerable de los trabajadores por cuenta propia.

Para los autónomos con ingresos superiores a los 14.000 euros anuales, aunque se prevé un incremento en sus bases mínimas y, consecuentemente, en sus cuotas, estos aumentos serán sustancialmente menores que los propuestos inicialmente. La subida oscilará entre el 1% y el 2,5%, cifra que se sitúa por debajo de la inflación promedio esperada para el presente año, estimada en un 2,6%. Específicamente, los que ganen entre 1.166 y 1.700 euros experimentarán un incremento del 1%; entre 1.700 y 2.330 euros, del 1,5%; entre 2.330 y 3.620 euros, del 2%; y para aquellos que superen este último umbral, el aumento será del 2,5%. Estos porcentajes buscan equilibrar las necesidades de financiación del sistema con la capacidad económica de los autónomos.

La reacción a esta nueva propuesta ha sido mixta entre las principales asociaciones de autónomos. Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha calificado la revisión como un freno a un posible 'sablazo', aunque ha supeditado el apoyo de su organización a la solución de problemas pendientes relacionados con la regularización de 2023 y la mejora de la protección social, incluyendo el cese de actividad y el acceso a la pensión pública. Por otro lado, UPTA, vinculada a UGT y favorable a incrementos anteriores, ha expresado su lamento por la oportunidad perdida de avanzar en la equiparación de cuotas, considerándolos aún insuficientes para los tramos más altos. UATAE, que previamente se opuso a la propuesta inicial por afectar a los autónomos de menores ingresos, ahora critica la congelación de cuotas para este colectivo, argumentando que deberían reducirse y que los aumentos deberían concentrarse en los tramos de mayores ingresos. Esta divergencia de opiniones sugiere que el acuerdo unánime en la mesa de diálogo social podría ser difícil de alcanzar, a pesar de los esfuerzos del gobierno por conciliar intereses.

En síntesis, la revisión de las cuotas de autónomos por parte de la Seguridad Social se enfoca en mitigar el impacto económico sobre los trabajadores por cuenta propia con rentas más bajas. Al congelar las cuotas para aquellos que ingresan menos de 14.000 euros y aplicar aumentos moderados por debajo del IPC para el resto, el Ministerio busca un equilibrio entre la sostenibilidad del sistema y la capacidad contributiva de los autónomos, aunque la propuesta sigue generando debate y distintas valoraciones entre las organizaciones representativas del sector.