El conjunto del Levante, bajo la dirección técnica de Julián Calero, inició su fase de preparación con un encuentro amistoso que, aunque no arrojó goles, reveló las primeras pinceladas de su renovado estilo. La Ciudad Deportiva de Buñol fue testigo del entusiasmo de los seguidores, quienes observaron un equipo con claras intenciones de afianzarse en la élite del fútbol nacional. Este partido de debut dejó entrever la estrategia del técnico, conocido por adaptar su sistema a las características de sus futbolistas, priorizando la solidez defensiva como cimiento para un juego dinámico y efectivo, filosofía que previamente condujo al equipo al ascenso.
La construcción del nuevo Levante se está gestando desde su línea defensiva, evidenciada por las cinco incorporaciones recientes, todas ellas enfocadas en fortalecer la retaguardia. Jugadores como Víctor García, Jeremy Toljan, Alan Matturro, Matías Moreno y el pivote Kervin Arriaga, refuerzan esta visión. En su primera alineación, Calero implementó una formación con tres centrales y dos carrileros, señal de su énfasis en la contención. Además, la actuación de la dupla conformada por Toljan y Víctor García en la banda derecha fue destacada, demostrando gran proyección ofensiva y rigor defensivo, lo que augura ser un punto fuerte para la temporada.
El camino que el Levante ha emprendido con Julián Calero al mando se distingue por una firme apuesta en la fortaleza defensiva y una clara visión táctica. La temprana integración y el rendimiento positivo de los nuevos defensores y carrileros, como Jeremy Toljan y Víctor García, son señales prometedoras que invitan al optimismo. Con cada partido de pretemporada, el equipo afina sus mecanismos, consolidando una base sólida desde la cual buscará no solo competir, sino también dejar una huella significativa en la Primera División, demostrando que la disciplina y la estrategia son claves para alcanzar grandes metas y mantener el espíritu de superación.
