El Levante UD ha dado sus primeros pasos en la pretemporada con un encuentro amistoso que finalizó sin goles. Este partido, disputado en sus propias instalaciones, sirvió como un ensayo crucial para el equipo, donde se vislumbraron las primeras pinceladas del proyecto deportivo para la temporada venidera, especialmente en lo que respecta a la integración de nuevas incorporaciones y la experimentación con formaciones tácticas.
Detalles del Debut del Levante en Pretemporada
En una tarde calurosa del 12 de julio de 2025, el Levante UD se enfrentó al Johor de Malasia en su ciudad deportiva de Buñol, ante la atenta mirada de aproximadamente medio millar de entusiastas aficionados. El director técnico, Julián Calero, optó por un esquema defensivo innovador con cinco zagueros desde el pitido inicial, una estrategia poco explorada en la campaña anterior en Segunda División. La novedad más destacada fue la inclusión del lateral alemán Toljan, uno de los flamantes refuerzos del equipo, quien se desempeñó con notable disciplina. Durante la primera mitad, el conjunto valenciano, con una medular bien afianzada gracias a la labor de Lozano y Oriol Rey, controló el ritmo del partido, aunque las ocasiones claras de gol fueron escasas, limitándose a un par de intentos de Brugué y un cabezazo de Dela tras un saque de esquina. Para la segunda mitad, Calero introdujo un once completamente renovado, dando entrada a otras dos adquisiciones recientes, Víctor García y Maturro. A pesar de los esfuerzos, el carrusel de sustituciones en ambos equipos, incluyendo a los españoles Natxo Insa y Samu Castillejo en las filas del Johor, fragmentó el ritmo del encuentro. En los compases finales, el guardameta Alfonso Pastor demostró su valía al desviar un potente disparo a quemarropa de Jairo, mientras que Víctor García, por el costado derecho, intentó desbordar sin éxito en la búsqueda del pase decisivo. A pesar de la falta de anotaciones, el partido concluyó con sensaciones prometedoras para el Levante, sugiriendo una base defensiva robusta para la próxima temporada.
Desde la perspectiva de un observador atento al fútbol, este primer amistoso del Levante, a pesar del resultado sin goles, ofrece valiosas lecciones. La apuesta por una línea defensiva de cinco, si bien es una desviación táctica, puede ser un indicio de la adaptabilidad y el pragmatismo del cuerpo técnico. La integración de los nuevos talentos es un proceso gradual, y el hecho de que se les diera minutos desde el inicio es una señal positiva de la confianza depositada en ellos. Este tipo de encuentros iniciales, más allá del marcador, son fundamentales para cimentar la cohesión del grupo, probar variantes tácticas y evaluar el estado físico de la plantilla. El camino hacia la nueva temporada es largo, pero este primer paso, aunque discreto en el resultado, sienta las bases para un trabajo continuo y la búsqueda de la identidad de juego que definirá al Levante en los desafíos venideros.
