En el cuidado capilar, existen numerosas ideas erróneas, especialmente en torno a la caída del cabello y la frecuencia de lavado. Con la llegada del otoño, surgen debates entre profesionales y clientes sobre cómo proteger el cabello durante este cambio estacional. Para aclarar estas dudas, la reconocida peluquera madrileña María Baras, directora artística de Salón Cheska, ha compartido su experiencia y conocimientos para desmentir mitos y ofrecer pautas esenciales para una melena saludable.
Baras destaca que la caída del cabello en otoño no es resultado directo de la estación, sino parte del ciclo natural de nuestro pelo. Explica que el cabello atraviesa diferentes fases, y la fase de caída tiende a concentrarse estadísticamente en otoño y primavera, aunque esto puede variar entre individuos. Por lo tanto, no se debe culpar al otoño por este proceso natural.
Un mito muy extendido es que lavarse el pelo con frecuencia acelera su caída. Sin embargo, María Baras desmiente rotundamente esta creencia. Aclara que el cabello que está en fase de caída se desprenderá de todos modos, independientemente de si se lava o se cepilla. Insiste en que no hay que temer al lavado diario si es necesario, ya que no daña el cabello ni incrementa su pérdida.
Respecto a la frecuencia ideal de lavado, Baras enfatiza que no hay una regla única. La clave está en comprender las necesidades individuales de cada tipo de cabello. Contrario a otra creencia popular, si se tiene el cabello graso, es perfectamente aceptable lavarlo a diario. No existe evidencia de que el lavado frecuente active las glándulas sebáceas en mayor medida. Asimismo, si el cabello es seco y se mantiene limpio, no hay necesidad de lavarlo diariamente. Lo crucial es utilizar siempre un champú adecuado para el cuero cabelludo y el tipo de pelo.
Otro aspecto abordado por la experta es la relación entre la coloración y la caída del cabello. Baras asegura que los tintes no son la causa de la pérdida capilar, ya que no penetran en el folículo piloso. En cambio, atribuye la caída a factores internos como desequilibrios hormonales, estrés, alopecia o problemas en el cuero cabelludo, así como deficiencias de vitaminas o minerales. Es fundamental entender que la salud capilar a menudo refleja nuestro bienestar interno.
Finalmente, María Baras subraya la importancia de consultar a un especialista en caso de una caída excesiva del cabello. Aunque la pérdida de pelo estacional es normal, una caída desmesurada podría ser indicio de condiciones subyacentes como deficiencia de hierro, zinc, magnesio o vitaminas. Ante una reducción notable en la densidad del cabello o un adelgazamiento en el contorno, acudir a un dermatólogo o tricólogo es crucial para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, ya que, según Baras, la mayoría de los problemas de caída tienen solución.
