La presente semana se perfila como un momento de gran trascendencia para el mercado de valores español, particularmente para los inversores interesados en la percepción de dividendos. Compañías de relevancia dentro del Ibex 35, como Iberdrola, Repsol, Enagás y Redeia, están a punto de finalizar el periodo durante el cual sus acciones otorgan derecho a la próxima remuneración. Resulta imperativo que los accionistas y aquellos que aspiren a serlo actúen con celeridad para garantizar su elegibilidad para estos pagos, antes de que las acciones se negocien sin este derecho.
Enagás se encuentra en la vanguardia de estos plazos. A partir del 1 de julio, sus títulos comenzarán a cotizar ex-dividendo. El desembolso correspondiente, previsto para el 3 de julio, ascenderá a 0,60 euros brutos por acción, lo que se traduce en 0,486 euros netos. Este abono complementario, sumado a los 0,40 euros ya distribuidos en diciembre, consolida el compromiso de la empresa de entregar un mínimo de un euro por acción a sus accionistas, demostrando una política de retribución sólida y predecible.
Para otras potencias del sector energético, como Iberdrola, Repsol y Redeia, la fecha límite para adquirir acciones con derecho a dividendo es este jueves. Esto otorga a los inversores un margen de maniobra ligeramente superior, aunque el tiempo sigue siendo un factor crítico. Iberdrola, bajo la dirección de Ignacio Sánchez Galán, tiene previsto distribuir un dividendo complementario de 0,404 euros por acción (0,328 euros netos, tras deducciones fiscales), con cargo a los resultados del ejercicio 2024. Su sistema de retribución flexible permite a los accionistas elegir entre recibir el dividendo en efectivo, vender sus derechos en el mercado o convertirlos en nuevas acciones. El pago en efectivo se realizará el 28 de julio. Con este importe, la retribución total de Iberdrola para el año 2024 se eleva a 0,635 euros brutos por acción, lo que representa un notable incremento del 15% respecto al año anterior, subrayando su atractivo para los inversores que buscan ingresos estables.
Por su parte, Repsol planea un dividendo de verano de 0,50 euros brutos por acción (0,405 euros netos), con las acciones cotizando ex-dividendo a partir del 4 de julio. El pago se efectuará el 8 de julio. Esta cantidad se añade a los 0,475 euros brutos por acción entregados en enero, sumando un total de 0,975 euros por acción. Este movimiento evidencia un aumento del 8,3% en la retribución anual, alineándose con el objetivo estratégico de la petrolera de aumentar su dividendo un 3% anual hasta 2027, con una meta de 4.600 millones de euros en distribución durante el periodo 2024-2027. Finalmente, Redeia (matriz de REE) sigue un calendario similar al de Repsol, con un dividendo complementario bruto de 0,60 euros por acción (0,486 euros netos) pagadero el 8 de julio de 2025. El último día para operar con derechos de cobro es también el jueves 3 de julio. Este pago, que totalizará aproximadamente 324 millones de euros, se enmarca dentro de la política de dividendos de la compañía para el periodo 2021-2025, que establece un suelo de 0,80 euros por acción para los resultados de 2024 y 2025.
Además de estas empresas del sector energético, la agenda de dividendos de la semana incluye otros movimientos importantes. El martes marca el último día de negociación para las acciones de Amadeus con derecho a cobro, mientras que el miércoles ocurre lo mismo para el dividendo de 1,34 euros del fabricante de trenes CAF. Aunque estas grandes compañías energéticas dominan la atención por sus atractivos dividendos, el panorama bursátil ofrece otras oportunidades a lo largo del mes. Por ejemplo, el próximo lunes, 7 de julio, será la última oportunidad para adquirir acciones de Indra con derecho a percibir su correspondiente pago. El dinamismo en la distribución de ganancias por parte de estas corporaciones subraya la importancia de una planificación cuidadosa y una acción oportuna para los participantes en el mercado de valores.
