La multinacional energética Repsol ha dado un paso importante en su estrategia de adaptarse a las necesidades del futuro con una renovada imagen corporativa. La nueva apariencia visual refleja la intención de la empresa de ofrecer soluciones energéticas personalizadas según las demandas de sus clientes. Desde estaciones de servicio hasta oficinas multienergía, esta transformación ya está presente en ciertos puntos clave de España y Portugal. Con dos ubicaciones piloto en Madrid y otras instalaciones en Bilbao y Cáceres, el proyecto busca expandirse rápidamente por toda la Península Ibérica.
El impacto de esta iniciativa abarca tanto lo digital como lo físico. En términos concretos, se espera que para este año se alcancen más de cien estaciones de servicio renovadas, junto con seiscientos puntos de recarga eléctrica y cien oficinas multienergía. Este despliegue se fundamenta en cifras significativas, como los casi cinco mil megavatios instalados en energías renovables y más de tres mil quinientas estaciones de servicio operativas. Repsol resalta su posición única como la única firma capaz de proporcionar todas las formas de energía requeridas tanto para movilidad como para vivienda en la región ibérica.
Esta evolución marca un cambio no solo en el aspecto estético, sino también en la percepción de la marca. Con un diseño más dinámico y flexible, el símbolo icónico de Repsol conserva su esencia mientras adquiere nuevas dimensiones mediante movimiento y volumen. La tipografía Sole Repsol, diseñada exclusivamente para la compañía, y su identidad sonora emergente buscan crear experiencias memorables en cada interacción con el cliente. Esta actualización demuestra cómo la innovación puede coexistir con la tradición para impulsar un futuro sostenible, conectado y accesible para todos.
