En un mundo cada vez más complejo e incierto, el filósofo Roger-Pol Droit propone un regreso a los principios del pensamiento clásico para forjar un futuro sólido. Su obra más reciente, 'Alicia en el país de las ideas', ilustra cómo la filosofía no es una disciplina académica abstracta, sino una herramienta vital para la autorreflexión y el cuestionamiento de las convicciones personales. A través de este enfoque, Droit busca revitalizar el sentido crítico en la sociedad, que, según él, está disminuyendo en favor de las emociones. La filosofía, comparable al yoga, nos invita a adoptar nuevas perspectivas y a explorar ideas diversas, incluso aquellas que inicialmente nos resulten ajenas, para construir respuestas adaptadas a los desafíos de nuestra época. En lugar de buscar soluciones rápidas, Droit insta a la humanidad a un examen profundo de las ideas y a una revalorización de la verdad.
Roger-Pol Droit defiende el rescate del pensamiento crítico en un mundo digitalizado
El 26 de septiembre de 2025, el filósofo francés Roger-Pol Droit presentó su libro “Alicia en el país de las ideas” (Ariel), una obra que busca democratizar el conocimiento filosófico. En una entrevista con Laura Rodrigáñez para TELVA, Droit compartió su visión sobre la importancia de la filosofía en la vida contemporánea. Inspirado por las inquietudes de su nieta Alice, el autor defiende que los pensadores clásicos, aunque no conocieron la digitalización, ofrecen valiosas guías para los problemas actuales. Droit subraya que la sociedad moderna carece de un sentido crítico profundo, a menudo confundiendo la crítica con la simple desconfianza. Para él, la filosofía es una experiencia personal que implica examinar nuestras ideas y no aceptar verdades de forma incuestionable. En su novela, Alicia, una joven actual, viaja por el país de las ideas, interactuando con figuras filosóficas y personajes fantásticos como dos ratones gemelos, un canguro bibliotecario y una lechuza, todos diseñados para hacer la filosofía accesible y divertida, pero a la vez profunda. El filósofo argumenta que, en tiempos de gran incertidumbre, la filosofía actúa como una brújula, instando a la humanidad a no depender de la Inteligencia Artificial para resolver dilemas, sino a cultivar su propia capacidad de asombro y concepción de lo nuevo. Droit enfatiza la necesidad de leer a pensadores diversos, incluso a aquellos con posturas opuestas, para desarrollar una mente flexible, comparando este ejercicio mental con la práctica del yoga, que exige adoptar diferentes posturas para el desarrollo personal.
La profunda reflexión de Roger-Pol Droit nos invita a reconsiderar el papel de la filosofía en nuestra vida diaria. Su llamado a un regreso al pensamiento crítico y a la exploración de ideas clásicas resuena especialmente en una era dominada por la inmediatez y las emociones. Esta perspectiva nos enseña que el verdadero progreso no radica en encontrar respuestas instantáneas, sino en la capacidad de cuestionar, examinar y construir nuestras propias verdades. Es un recordatorio poderoso de que la sabiduría no es una reliquia del pasado, sino una herramienta viva y dinámica para navegar el presente y moldear un futuro más consciente y esperanzador.
