Finanzas

Sabadell se une al litigio del BBVA contra el Gobierno y anticipa extensión de la OPA

La contienda por la adquisición del Banco Sabadell, valorado en más de 16.000 millones de euros, ha alcanzado una etapa decisiva, con ambas instituciones financieras movilizando todos sus recursos, incluso en el ámbito judicial. Banco Sabadell ha formalizado su intervención en el Tribunal Supremo, sumándose a la demanda presentada por BBVA contra la decisión gubernamental respecto a la Oferta Pública de Adquisición (OPA). Esta acción permite al Sabadell, presidido por Josep Oliu, acceder a los detalles del procedimiento legal, una estrategia clave ante la posible victoria de BBVA en la OPA y la anulación de las condiciones impuestas por el Gobierno. El Sabadell se prepara además para una posible extensión del plazo de aceptación de la oferta, ya que el BBVA podría buscar mejorar sus condiciones para atraer a los inversores.

El Banco Sabadell ha solicitado formalmente su participación en el proceso judicial iniciado por BBVA ante el Tribunal Supremo. Esta demanda de BBVA se dirige contra la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez en relación con la OPA. La intención de Sabadell no es tomar un papel activo en el Supremo, sino asegurar el acceso a toda la información que surja durante la investigación del caso. Aunque Josep Oliu, presidente de Sabadell, no ha criticado públicamente la intervención gubernamental, que ha beneficiado a su entidad, le interesa conocer la evolución de este proceso legal. Especialmente, si BBVA logra la OPA y el Tribunal Supremo acelera la fusión, evitando el plazo de tres años que actualmente impone el Gobierno.

Carlos Torres, presidente de BBVA, argumenta en su demanda que el Gobierno excedió sus competencias al aplicar la Ley de Defensa de la Competencia, atentando contra la libertad de empresa. Torres sostiene que la actuación gubernamental no fue conforme a derecho, lo que podría implicar la anulación de las condiciones impuestas y una posible indemnización a BBVA por los daños y perjuicios derivados del retraso en la fusión, estimados en más de mil millones de euros. No se descarta que el Gobierno sufra una derrota política total, con la adquisición del Sabadell por parte de BBVA y una condena por parte del Tribunal Supremo y el Tribunal de la UE, que obligaría a rectificar medidas y leyes consideradas ilegales. Los próximos días serán cruciales, especialmente en el mercado.

Existe un considerable porcentaje del capital de Sabadell, superior al 30%, en manos de fondos extranjeros que están abiertos a vender, siempre que BBVA mejore su oferta. Con este umbral, BBVA podría asegurar la adquisición, aunque a un costo mayor si no consigue el 51% inicial. Actualmente, a los fondos les resulta más rentable vender acciones de Sabadell en el mercado bursátil que aceptar la OPA de BBVA. La expectativa es si Torres aumentará el precio o buscará más tiempo. Sabadell se prepara para una posible prórroga del plazo de aceptación, que vence el 7 de octubre. Se especula que BBVA podría extender la OPA hasta noviembre, argumentando que los accionistas necesitan más tiempo para evaluar la oferta. La postura de estos fondos, similar a la de David Martínez Guzmán, el mayor accionista individual con un 3,86%, es clave.

Martínez Guzmán indicó en un voto discordante del consejo de Banco Sabadell que el futuro de la entidad no es en solitario y que su absorción por BBVA tendría lógica si se eleva el precio. No obstante, fuentes cercanas al inversor mexicano aclaran que su calificación de la oferta actual como “irrealizable” no es vinculante. Los consejeros de Sabadell también descalificaron la OPA en su momento, destacando que la prima negativa era del 11%, aunque ha fluctuado. La CNMV no ha solicitado claridad a Torres sobre el precio, a pesar de la exigencia de transparencia por parte de César González-Bueno, CEO de Sabadell. Mientras ambos bancos compiten por los accionistas, la intervención política ha disminuido. El Gobierno, expedientado por la Comisión Europea, evita interferir públicamente en esta fase de la OPA. Carlos Cuerpo, ministro de Economía, ha declarado que “es el momento de los accionistas”, señalando que aceptaría una victoria de BBVA.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, también ha adoptado un tono más neutral, afirmando que “gane quien gane el partido, ya está garantizado que ningún espectador pierde”. BBVA, a pesar de errores tácticos, ha ganado las batallas hasta ahora, quedando solo la más importante y costosa. En otro ámbito, Alberto Nadal ha retomado su cargo en la dirección de política económica del PP, evidenciando la dificultad de separar esta área de Hacienda. Su tándem con Juan Bravo será un test para Feijóo. Por otro lado, el ministro de Transformación Digital, Óscar López, enfrentó problemas de conexión en la Conferencia Sectorial de la Administración Pública y su propuesta de reducir el período de personal interino fue considerada irrealista por la mayoría de los consejeros autonómicos. Finalmente, el canciller alemán, Friedrich Merz, rechazó en Moncloa la oficialidad del catalán en la UE, uno de los compromisos clave de Pedro Sánchez con Carles Puigdemont, argumentando costos y precedentes.