Finanzas

Santander enfrente desafíos en Brasil y Reino Unido pese a buenos resultados

A pesar de que el Banco Santander presentó un beneficio atribuido de 6.833 millones de euros hasta junio, un aumento del 12,8% interanual, sus acciones en el IBEX 35 mostraron una reacción a la baja, con caídas superiores al 2,5%. Este comportamiento inusual, dado el crecimiento en las ganancias, se debió principalmente a los resultados que no cumplieron con las expectativas en dos de sus mercados más estratégicos: Brasil y el Reino Unido. Si bien las cifras generales se mantuvieron en línea con las proyecciones, la debilidad en estas regiones clave eclipsó el desempeño positivo en España y Estados Unidos, generando cierta preocupación en el mercado y entre los analistas. La entidad, bajo la dirección de Ana Botín, también anunció un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 1.700 millones de euros, reafirmando su compromiso con la retribución al accionista.

El principal foco de preocupación se centró en el mercado brasileño, donde el beneficio atribuible antes de impuestos registró una significativa disminución del 47% interanual durante el primer semestre, situándose en 389 millones de euros. Esta caída se vio agravada por una contracción del 2% en la actividad crediticia y un incremento en el coste del riesgo, que alcanzó el 4,71%. Adicionalmente, el banco asumió un cargo extraordinario de 467 millones de euros, reflejando un entorno económico más complejo en el país. Analistas como Nuria Álvarez de Renta 4 Banco, señalaron que el deterioro en Brasil podría impactar negativamente la cotización de la entidad. Jefferies, por su parte, calificó este como el peor beneficio trimestral en seis periodos, lo que llevó al banco a reforzar su balance en Brasil mediante las plusvalías generadas por la venta de CACEIS.

El Reino Unido, otro de los mercados fundamentales para el Banco Santander, también presentó un desempeño por debajo de lo esperado. Según Hugo Cruz de KBW, el beneficio atribuido en esta región estuvo un 18% por debajo de las previsiones del mercado, lo que, sumado a la situación en Brasil, representó una de las mayores decepciones del trimestre.

A pesar de los desafíos en ciertos mercados, el Banco Santander mantuvo sus proyecciones para el cierre del año. La entidad reafirmó su objetivo de alcanzar ingresos totales cercanos a los 62.000 millones de euros y una rentabilidad RoTE del 16,5%. La ratio de capital CET1 se mantiene en línea con el 12,98% actual, con un objetivo del 13%. R4 Banco destacó que, si bien la evolución operativa es positiva y consistente con los objetivos, el impacto de las fluctuaciones cambiarias en el primer semestre restó hasta cinco puntos porcentuales a las cifras expresadas en euros. En cuanto a la remuneración para los accionistas, la nueva recompra de acciones por 1.700 millones de euros, que equivale al 25% del beneficio neto del primer semestre, eleva la rentabilidad por dividendo estimada en torno al 3,4%, con un 50% de los beneficios distribuidos.

La reacción del mercado en el IBEX 35, con una caída de las acciones de Banco Santander, se puede atribuir a que, si bien los resultados globales fueron sólidos, la falta de sorpresas positivas y el bajo rendimiento en mercados clave como Brasil y el Reino Unido, no ofrecieron los catalizadores necesarios para impulsar la cotización. La reciente revalorización de las acciones había elevado las expectativas, lo que hizo que el desempeño actual, aunque en línea con las previsiones, no fuera suficiente para mantener el impulso alcista.