Alfonso Sesé, al frente del conglomerado logístico aragonés Sesé, subraya la imperiosa necesidad de dignificar la labor de los transportistas, una tarea que, según él, las corporaciones no pueden afrontar sin un apoyo colectivo. La empresa, que este año celebra seis décadas de trayectoria, no solo observa con optimismo los progresos ante la crisis del sector automotriz europeo, sino que también impulsa activamente la implementación del duotráiler y defiende una visión más humana de la industria. Sesé, que proyecta alcanzar los 1.600 millones en facturación para 2028 mediante un crecimiento orgánico, continúa expandiendo su presencia global y reforzando su enfoque integral en la gestión de la cadena de suministro, al tiempo que enfrenta los retos de la sostenibilidad y la innovación en un mercado en constante evolución.
La Humanización del Transporte y la Herencia de Sesé
El líder de Sesé, Alfonso Sesé, hace un llamado urgente a dignificar la profesión del transportista, argumentando que las empresas no pueden asumir esta responsabilidad de forma aislada. La compañía, que ha superado los mil millones de euros en facturación durante los últimos dos años y mantiene una proyección de crecimiento estable para el próximo año, busca alcanzar los 1.600 millones para 2028 mediante una estrategia de crecimiento orgánico. Este enfoque se basa en la consolidación de su modelo de gestión integral de la cadena de suministro, desde el inicio de la producción hasta la entrega final, priorizando la eficiencia operativa y la rentabilidad sobre la expansión inorgánica. Sesé destaca la importancia de mantener la esencia de cercanía y compromiso con las personas que caracterizó el modesto inicio de la empresa en 1965.
La historia de Sesé es un testimonio de evolución, desde un negocio familiar fundado en 1965 por Alfonso Sesé padre con un camión de segunda mano, hasta convertirse en una multinacional de logística y transporte con presencia en más de una veintena de países y 15.000 empleados. La empresa, propiedad al 100% de Alfonso y su hermana Ana, ha forjado alianzas estratégicas con clientes de la talla de Inditex, Coca-Cola y Volkswagen, para quienes gestiona ocho plantas en Europa y América. La clave de su éxito radica en la calidad del trabajo y el compromiso con sus colaboradores, valores que permanecen intactos desde sus orígenes. A pesar de su diversificación en servicios de transporte terrestre, marítimo y aéreo, así como en servicios industriales, la compañía sigue priorizando la inversión en sus operaciones internas y la búsqueda de la eficiencia mediante la tecnología y una ingeniería de procesos rigurosa, adaptándose a los desafíos de la globalización y las transformaciones sectoriales.
Desafíos del Sector Automotriz y la Búsqueda de la Eficiencia
El sector automotriz, vital para las operaciones de Sesé, atraviesa un período de profunda transformación, no solo de transición, que exige una adaptación constante y una elevada inversión. La compañía, que mantiene líneas de montaje y una relación de sociedad con fabricantes como Volkswagen, comparte los riesgos de esta evolución. Alfonso Sesé señala que las políticas europeas, al acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico sin una infraestructura adecuada ni incentivos coherentes, generaron tensiones en la capacidad de inversión y un retorno lento. La empresa valora la flexibilización actual de la Comisión Europea hacia soluciones más equilibradas, incluyendo hibridación y combustibles sintéticos, reconociendo la necesidad de compatibilizar la sostenibilidad ambiental con la viabilidad económica para los usuarios y la industria. Además, Sesé subraya la importancia de humanizar el transporte por carretera, a pesar de ser un eslabón esencial y, a menudo, mal remunerado en la cadena de suministro.
En su búsqueda de la eficiencia, Sesé ha impulsado el duotráiler en Europa, un proyecto que permite duplicar la capacidad de carga con las mismas emisiones, contribuyendo así a la sostenibilidad. Tras años de pruebas en España y Alemania, la compañía anticipa una pronta aprobación por parte de Bruselas. Sin embargo, en el ámbito del transporte ferroviario, Alfonso Sesé se muestra más cauto. A pesar de varios intentos fallidos en España, como proyectos de trenes a Alemania y Burdeos, la falta de rentabilidad y la menor productividad en comparación con el transporte por carretera han impedido su consolidación. Aunque no renuncia a la intermodalidad, Sesé insiste en la necesidad de un plan de negocio sólido que justifique la inversión. Con una visión centrada en su plan estratégico y un crecimiento orgánico, la compañía descarta, por el momento, la salida a bolsa o la incorporación de nuevos socios, manteniendo una estructura accionarial familiar y un gobierno corporativo propio para asegurar la coherencia con su modelo de negocio.
