Los sindicatos UGT y CCOO han elevado sus voces en relación con la propuesta de Real Decreto-Ley del Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, que busca modernizar el sistema de registro horario. Ambas centrales sindicales coinciden en la necesidad imperante de que la nueva normativa no solo digitalice y mejore el control de la jornada laboral, sino que también blinde el derecho fundamental a la desconexión digital. Esta solicitud nace de la preocupación por las actuales deficiencias que permiten la manipulación del registro de horas y la constante disponibilidad de los trabajadores fuera de su horario.
La esencia de sus planteamientos radica en que el registro horario se convierta en una herramienta efectiva para garantizar que los empleados no excedan las horas estipuladas en sus contratos, y que, una vez finalizada su jornada, estén protegidos de cualquier comunicación empresarial. Han insistido en que este derecho a no estar localizable sea irrenunciable, admitiendo excepciones únicamente en circunstancias extraordinarias y justificadas, siempre que sean pactadas mediante negociación colectiva. Además, subrayan que el rechazo a estas comunicaciones fuera del horario laboral no debe acarrear ninguna consecuencia negativa para el trabajador. También exigen que el registro horario sea completado directamente por los trabajadores para evitar manipulaciones, y que la elección del sistema de registro no sea una decisión unilateral de la empresa, sino que cuente con la consulta y el informe de la representación legal de los trabajadores, quienes deberían tener acceso remoto al registro durante un periodo de cuatro años.
La integración de la desconexión digital en el registro horario es un paso esencial hacia un entorno laboral más equilibrado y respetuoso con la vida personal de los empleados. Al asegurar que el tiempo de descanso sea verdaderamente libre de interrupciones laborales, se fomenta una cultura de respeto por el bienestar del trabajador y se promueve una mayor productividad y satisfacción. Este avance no solo protege los derechos individuales, sino que también contribuye a la creación de una sociedad más justa y consciente de la importancia de la conciliación.
