En un acontecimiento de gran relevancia para la fauna ibérica, un joven quebrantahuesos, bautizado como Candela, ha logrado un hito sin precedentes al completar exitosamente su primer ciclo vital en la región de Cantabria. Este suceso marca el retorno de la especie a la comunidad autónoma después de casi siete décadas de ausencia, consolidando los esfuerzos de conservación y restauración ecológica en los Picos de Europa. La supervivencia de Candela, junto a sus progenitores, representa un triunfo para la biodiversidad y un modelo de cómo la colaboración entre diversas entidades puede revivir ecosistemas y proteger especies en riesgo.
El quebrantahuesos, una especie majestuosa y emblemática, desapareció de los cielos de los Picos de Europa hace 69 años. Sin embargo, gracias a la incansable labor de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) y su proyecto LIFE 'Corredores Ibéricos Pro Quebrantahuesos', la población de estas aves ha comenzado a recuperarse. El nacimiento de Candela en febrero y su posterior desarrollo hasta alcanzar los 125 días de vida, culminando con su vuelo en libertad junto a sus padres, es la prueba palpable del éxito de estas iniciativas. Sus padres, a su vez, son ejemplares de origen aragonés que fueron reintroducidos en la zona, subrayando la efectividad de los programas de repoblación.
El anuncio de este logro fue realizado en Potes por Gerardo Báguena, vicepresidente de la FCQ, quien estuvo acompañado por importantes figuras políticas de Cantabria, como María Jesús Susinos, consejera de Desarrollo Rural, y Roberto Media, consejero de Medio Ambiente, así como por el alcalde de Potes, Francisco Javier Gómez. Este acto público resalta el compromiso institucional con la recuperación de la especie y la importancia de la colaboración intersectorial para alcanzar objetivos de conservación a largo plazo. Báguena enfatizó que la viabilidad del quebrantahuesos depende fundamentalmente de dos factores críticos: la prevención de accidentes que puedan causar mortalidad y la disponibilidad constante de alimento suficiente para su subsistencia.
Las autoridades cántabras, incluyendo a la consejera Susinos, recordaron los intentos previos fallidos de reintroducción de la especie en la región, lo que hace el éxito de Candela aún más significativo. El alcalde de Potes, por su parte, elogió el papel fundamental de los ganaderos locales en este proceso, destacando su contribución indirecta al proporcionar una fuente de alimento para estas aves a través de la ganadería extensiva, demostrando una simbiosis crucial entre las actividades humanas y la conservación de la vida silvestre. Esta relación ha sido vital para el restablecimiento de los quebrantahuesos en su hábitat natural.
La situación del quebrantahuesos en la Unión Europea es crítica, siendo clasificada como una especie en peligro de extinción. Su ciclo reproductivo lento, con una media de siete años para reproducirse y una puesta anual de solo uno o dos huevos, subraya la importancia capital de la supervivencia de cada individuo. En este contexto, el éxito reproductivo de Candela no solo es un símbolo de esperanza, sino también un paso tangible hacia la consolidación de una población autónoma y autosuficiente en el Parque Nacional de Picos de Europa.
Además de la recuperación de la fauna, la visita a Potes también sirvió para informar sobre 'Probiodiversidad', un proyecto de garantía que promueve la ganadería extensiva de ovino y caprino. Esta iniciativa busca vincular la producción ganadera con la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible en las áreas rurales. El proyecto, que nació en 2011 y fue galardonado con el Premio Europeo Natura 2000 en la categoría de 'Beneficios Socioeconómicos', es un ejemplo de cómo se pueden generar ingresos dignos para los ganaderos mientras se contribuye a la protección del medio ambiente. La consejera Susinos resaltó que 'Probiodiversidad' ha logrado incrementar los beneficios directos de los ganaderos entre un 30 y un 40 por ciento, lo que evidencia el impacto positivo de la economía circular y las prácticas sostenibles.
Gerardo Báguena de la FCQ, también enfatizó el éxito de 'Probiodiversidad', indicando que la colaboración con empresas de distribución, como Lupa, ha sido fundamental para asegurar un precio justo y una rápida comercialización de los productos. El éxito del programa ha sido tal que, actualmente, existe una lista de espera para la inclusión de nuevos ganaderos, quienes deben ser avalados por dos participantes ya existentes. Esta metodología fomenta la comunidad y la adopción de prácticas sostenibles en la ganadería, garantizando que el crecimiento del proyecto sea orgánico y basado en la confianza mutua. La Universidad Autónoma de Madrid, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León y la FCQ son los socios clave de esta iniciativa, fortaleciendo la base científica y la implementación práctica del modelo.
La reaparición de un quebrantahuesos en Cantabria después de casi siete décadas no es solo un logro biológico, sino también un testimonio del poder de la colaboración y la dedicación en la conservación del medio ambiente. Este éxito resalta la importancia de programas como 'Probiodiversidad', que demuestran que la protección de la naturaleza y el desarrollo económico pueden ir de la mano, creando un futuro más sostenible para las comunidades y la vida silvestre por igual.
