Hasta el 30% de las visitas veterinarias en animales de compañía están relacionadas con vómitos o diarrea, y en este terreno la enteropatía crónica ocupa un lugar central. Se trata de un grupo de trastornos gastrointestinales persistentes de origen multifactorial, en los que la alimentación desempeña un papel decisivo.
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La Dieta como Pilar Fundamental en el TratamientoUn reciente estudio multicéntrico europeo, desarrollado en Lisboa, Bolonia y Nantes, ha confirmado que la dieta es un pilar fundamental tanto en perros recién diagnosticados como en aquellos considerados no respondedores a tratamientos previos. Los investigadores distribuyeron a los 104 perros participantes en función de su historial terapéutico y los sometieron a un protocolo de transición dietética controlada, con monitorización clínica mediante puntuaciones validadas.De estos, el 77,9% no se había sometido a una dieta hidrolizada de prueba antes de la derivación y fueron transferidos a una, quedando incluidos en el grupo sin tratamiento previo (CE). Del mismo modo, el 22,01% fueron clasificados como enteropatía no respondedora (NRE) y comenzaron una nueva dieta.Los resultados fueron sorprendentes. En los animales que no habían sido sometidos antes a una dieta hidrolizada, cuatro semanas después de la transición dietética (con o sin ajustes médicos concurrentes), la puntuación de consistencia de las heces mejoró en el 95%. Esto demuestra la eficacia de la dieta como primera línea de tratamiento para la enteropatía crónica.
La Dieta como Solución para los Casos RefractariosPero la dieta también juega un papel crucial en los casos de enteropatía crónica que no responden a tratamientos previos. En el estudio, el 90% de los casos de NRE mostraron algún grado de mejoría tras la transición dietética, ya sea sola o en combinación con ajustes al tratamiento médico. Más de dos tercios de estos casos experimentaron una mejoría clínicamente significativa, mientras que en el 10% restante no se observaron cambios.Estos resultados resaltan la importancia del manejo dietético como componente esencial en el abordaje médico de los casos de enteropatía crónica, ya sea como única intervención o en combinación con otros tratamientos. La transición a una dieta adecuada puede inducir una mejora notable en la salud gastrointestinal de las mascotas, incluso en aquellos casos que no han respondido a terapias previas.
Innovaciones en la Nutrición Animal para Enteropatía CrónicaLa industria de la nutrición animal también está respondiendo a esta necesidad, desarrollando soluciones específicas para el manejo de la enteropatía crónica en mascotas. Un ejemplo es Farmina, que en colaboración con la Universidad de Cornell, ha lanzado VetLife Intestinal UltraCare Low Fat, un alimento diseñado específicamente para perros con este trastorno.La fórmula de este producto está baja en grasa, lo que busca favorecer la recuperación clínica y la remisión. Además, incorpora vitaminas y electrolitos para normalizar los niveles de cobalamina y folato, y utiliza proteína de pescado hidrolizada como única fuente proteica, reduciendo así el riesgo de reacciones adversas y contribuyendo a mantener la remisión a largo plazo.Estos avances en la nutrición animal, junto con los hallazgos del estudio multicéntrico, resaltan la importancia crucial de la dieta en el manejo de la enteropatía crónica en mascotas. Los veterinarios clínicos deben estar atentos a estas innovaciones y supervisar de cerca la transición dietética de sus pacientes, asegurándose de que la dieta elegida se ajuste a las necesidades específicas de cada animal.
