Un equipo de investigadores de la Universidad de Misuri ha descubierto que la terapia con yodo radiactivo puede ser una opción eficaz para tratar el cáncer de tiroides en perros, lo que podría beneficiar también a los pacientes humanos con la misma enfermedad. El estudio, dirigido por el profesor Charles A. Maitz, se enfocó en analizar los efectos de la radiación en 32 perros diagnosticados con cáncer de tiroides, sin recurrir a cirugía ni quimioterapia.
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Dosimetría Personalizada: La Clave para Maximizar la EficaciaAntes de recibir el tratamiento, cada animal fue sometido a estudios de imagen nuclear. Posteriormente, se aplicaron técnicas de radiómica, que consisten en extraer información detallada de las imágenes —como forma, textura o patrones internos del tumor—, con el fin de predecir la respuesta de cada paciente y personalizar las dosis administradas. Los resultados mostraron que una mayor dosis de radiación estaba asociada a mejores respuestas clínicas, lo que resalta la importancia de la dosimetría: medir con precisión la cantidad de radiación que llega al tumor en lugar de aplicar un valor estándar. Según Maitz, este enfoque podría optimizar los resultados y reducir riesgos.
Oncología Comparativa: Beneficios Mutuos para Humanos y AnimalesAdemás de su labor docente, Maitz colabora con el Reactor de Investigación de la Universidad de Misuri (MURR), donde se desarrollan radiofármacos de nueva generación. El especialista subraya que el cáncer de tiroides se ha tratado con radiofármacos durante casi 70 años en medicina humana y cerca de 50 en medicina veterinaria, lo que convierte a esta enfermedad en un campo ideal para la oncología comparativa: estudiar la misma patología en animales y humanos para beneficio mutuo.
Infraestructura de Desarrollo de Radiofármacos: Hacia una Terapia Más EfectivaEl objetivo del equipo es crear una infraestructura de desarrollo de radiofármacos que abarque desde el diseño químico hasta la validación clínica, apoyándose en imágenes avanzadas, modelos de dosimetría y predicción de efectos biológicos. Este enfoque integral podría llevar a una terapia más efectiva y personalizada para el tratamiento del cáncer de tiroides, tanto en perros como en seres humanos.
