En un movimiento estratégico para calmar las tensiones comerciales, el gobierno canadiense ha anunciado la reanudación de sus negociaciones económicas con Estados Unidos. Esta decisión pivotal se produce inmediatamente después de que Ottawa diera marcha atrás en su controvertida propuesta de imponer un gravamen a los servicios digitales ofrecidos por gigantes tecnológicos estadounidenses. La iniciativa, que había provocado una fuerte reacción por parte de Washington, incluyendo la interrupción de los diálogos por parte del expresidente Donald Trump, busca ahora reestablecer un terreno común y fomentar una relación económica más estable entre ambos países.
La controversia surgió cuando el ministro de Finanzas de Canadá había señalado que el impuesto digital, conocido como Impuesto a Servicios Digitales (DST), seguiría adelante, con el primer pago previsto para este lunes, 30 de junio. Este gravamen, que afectaría a grandes corporaciones multinacionales como Meta, se calcularía como un 3% de los ingresos que las empresas obtienen de servicios digitales de residentes canadienses, aplicando de manera retroactiva desde 2022. La Computer & Communications Industry Association había advertido que esta medida implicaría pagos multimillonarios obligatorios para estas empresas en Canadá, lo que desató la fricción comercial.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, confirmó el domingo pasado la disposición de su nación a regresar a la mesa de negociaciones, tras la eliminación de esta medida impositiva. Carney enfatizó que, en la búsqueda de una nueva relación económica y de seguridad con Estados Unidos, el gobierno canadiense siempre priorizará los intereses de sus trabajadores y empresas. Por su parte, el Departamento de Finanzas de Canadá, a través de un comunicado oficial, manifestó su intención de rescindir el DST con la esperanza de alcanzar un acuerdo comercial \"mutuamente beneficioso\" con Washington.
La Casa Blanca, bajo la administración de Trump, había interrumpido abruptamente las conversaciones comerciales con Canadá, citando el impuesto propuesto como una barrera insuperable. El exmandatario había sido muy crítico con cualquier medida que considerara perjudicial para los intereses empresariales estadounidenses. Este cambio de postura por parte de Canadá se alinea con la fecha límite del 21 de julio, establecida en la Cumbre de Líderes del G7 en Kananaski, para reanudar las conversaciones, lo que subraya la importancia de esta concesión para mantener la dinámica diplomática.
Desde 2020, Canadá había justificado la implementación del DST argumentando que muchas empresas tecnológicas internacionales operaban en el país sin contribuir de manera justa a los impuestos sobre las ganancias generadas por los ciudadanos canadienses. Aunque la preferencia inicial de Canadá siempre fue un acuerdo multilateral en relación con los impuestos digitales, la presión y la interrupción de los diálogos comerciales con Estados Unidos han precipitado la rescisión de la legislación que respaldaba esta tasa.
Desde su regreso al poder, el expresidente Trump ha manifestado su intención de aplicar nuevos aranceles a sus socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), argumentando preocupaciones sobre el déficit comercial y el flujo de drogas como el fentanilo y los migrantes. Ante este escenario político cambiante, el primer ministro Carney había anunciado previamente que en abril se iniciarían negociaciones para un nuevo pacto comercial y de seguridad. Aunque Canadá había sido eximida de algunos aranceles generales impuestos por Trump a otras naciones, se encontraba bajo un régimen arancelario específico debido a su posición como el principal proveedor extranjero de aluminio y acero para Estados Unidos, materias primas que también han sido objeto de medidas aduaneras.
La eliminación del impuesto digital por parte de Canadá representa un paso fundamental para reconstruir la confianza y la cooperación económica con Estados Unidos, facilitando la búsqueda de soluciones conjuntas a los desafíos comerciales y geopolíticos que marcan la relación bilateral.
