Finanzas

Discrepancias en la Oferta Pública de Adquisición de BBVA sobre Sabadell

La reciente evaluación del consejo de administración de Sabadell ha puesto de manifiesto profundas divergencias con la directiva de BBVA en relación con los aspectos clave de la propuesta de adquisición y la futura integración de ambas instituciones financieras. Estas discrepancias generan incertidumbre sobre la viabilidad y los resultados esperados de la operación.

La oferta de adquisición de BBVA sobre Sabadell es un tema complejo con visiones opuestas. Mientras BBVA proyecta una rápida consecución de sinergias y beneficios, Sabadell se muestra más cauto, anticipando un proceso más largo y costoso. Las diferencias son notables en la estimación del ahorro de costes, la exposición a mercados de riesgo y el impacto en los accionistas, revelando dos perspectivas financieras y estratégicas muy distintas para el futuro de la banca española.

Análisis divergente de sinergias y plazos en la fusión

El Banco Sabadell ha expresado su desacuerdo con las proyecciones de BBVA en cuanto a las sinergias y los plazos de la operación, destacando que las expectativas de ahorro de costes de BBVA son demasiado optimistas. Sabadell argumenta que mantener dos marcas separadas dificulta la obtención de ahorros significativos y que la plena integración, y por ende la materialización de sinergias, no se logrará en el corto plazo, sino que podría extenderse hasta 2032 o incluso 2034.

Las divergencias clave se centran en las sinergias esperadas, un punto de fricción importante. BBVA prevé alcanzar sinergias totales de 835 millones de euros para 2029, con un ahorro operativo anual de 175 millones en los dos años previos. Sin embargo, Sabadell considera que este escenario es irrealista y que no es posible garantizar la aprobación de la fusión y la consecución de los ahorros inmediatamente después de tres años. Sabadell estima un ahorro de costes mucho menor, de 220 millones de euros para 2032, y calcula que las sinergias brutas no se materializarán antes de 2032-2034. Además, anticipa costes adicionales de 90 millones de euros debido a mayores requisitos regulatorios y una pérdida de clientes por solapamiento, que podrían ascender a 250 millones una vez efectiva la fusión, sin que BBVA haya considerado el impacto del impuesto a la banca.

Riesgos de mercado y retorno para el inversor: perspectivas opuestas

Otro punto de conflicto es la exposición a mercados emergentes, con Sabadell alertando sobre los riesgos que esto conlleva para la estabilidad de los resultados. La entidad también ha enfatizado la necesidad de considerar los costes de reestructuración, que según sus estimaciones, serían significativamente más altos de lo previsto por BBVA, afectando directamente la rentabilidad para los accionistas.

En cuanto a los riesgos de mercado y el retorno para el inversor, Sabadell ha advertido a sus accionistas sobre la considerable exposición de BBVA a mercados emergentes como México y Turquía, que aportan más de la mitad de sus beneficios. Esta exposición implica una mayor volatilidad debido a la depreciación de divisas y un coste de capital superior. Sabadell, en contraste, se presenta como un banco español con menor riesgo, aunque también con menor crecimiento. Sabadell estima que BBVA ha asumido ajustes negativos por 17.000 millones de euros en la última década debido a la devaluación de divisas. Respecto a la rentabilidad para el accionista, BBVA proyecta un beneficio acumulado de 48.000 millones de euros en cuatro años, distribuyendo 36.000 millones entre sus accionistas. Sabadell, por su parte, planea repartir 6.300 millones de euros, de los cuales 3.800 millones se destinarán a sus accionistas antes de abril, incluyendo un dividendo extraordinario de 2.500 millones por la venta de TSB. BBVA sugiere que la fusión aumentaría el beneficio por acción de Sabadell en un 25%, mientras que Sabadell prevé un decrecimiento del 3% en el BPA. Incluso en la valoración del precio objetivo de las acciones, ambas entidades tienen puntos de vista opuestos, con BBVA negando potencial adicional a la acción de Sabadell y esta última defendiendo su recorrido basándose en múltiplos de valoración.