Finanzas

Empresarios del tabaco y hosteleros muestran desacuerdo con la nueva normativa antitabaco

La reciente propuesta de ley antitabaco, que ha recibido la primera aprobación del Consejo de Ministros, ha provocado una oleada de críticas por parte de los sectores afectados. Esta normativa busca homologar la legislación de los cigarrillos tradicionales con la de los productos de vapeo y otros derivados del tabaco, extendiendo la prohibición de fumar a lugares públicos como las terrazas de establecimientos y eventos al aire libre. La industria del tabaco y la hostelería, a través de sus respectivas asociaciones, han expresado su profundo desacuerdo, argumentando que las medidas existentes son adecuadas y que la nueva ley podría tener repercusiones negativas significativas en la economía y el turismo. Además, advierten sobre el posible auge del comercio ilícito.

Reacciones y preocupaciones en la industria ante la propuesta de ley antitabaco

El martes 9 de septiembre de 2025, el Consejo de Ministros en España dio un primer paso al aprobar el anteproyecto de la ley antitabaco impulsado por el Ministerio de Sanidad. Esta iniciativa ha generado de inmediato una fuerte oposición por parte de la Mesa del Tabaco, que congrega a cultivadores, estanqueros, fabricantes y distribuidores, así como por Hostelería de España, la principal patronal del sector. El motivo de su descontento radica en que la nueva legislación equiparará el tratamiento del tabaco convencional con el de cigarrillos electrónicos, bolsitas de nicotina y dispositivos de tabaco calentado. Además, se establecerá la prohibición de fumar en diversos espacios públicos, incluyendo terrazas de bares y conciertos al aire libre.

La Mesa del Tabaco ha declarado en un comunicado que España ya cuenta con una de las regulaciones más avanzadas en la materia, afirmando que las normativas actuales son efectivas y no requieren mayores restricciones. Han solicitado un análisis riguroso del impacto económico que esta ley podría acarrear. Consideran que, actualmente, existe una convivencia armoniosa entre fumadores y no fumadores, y que el debate sobre los espacios debería centrarse en entornos con presencia significativa de menores, como instalaciones deportivas infantiles, y no en terrazas de hostelería al aire libre.

La patronal Hostelería de España ha manifestado su «incomprensión» ante el contenido del anteproyecto, calificándolo de «desproporcionado», y ha reiterado que existe una «buena convivencia» en las terrazas. José Luis Álvarez Almeida, presidente de la patronal, ha expresado que la medida es un «despropósito» que «va contra los hosteleros, no contra el tabaco». Ha enfatizado que cualquier decisión que afecte a las terrazas, consideradas «clave» para la vida social y económica del país, debe evaluar seriamente su impacto en el empleo, la actividad empresarial, la competitividad turística y la experiencia de los clientes.

Desde la perspectiva turística, Hostelería de España advierte que la prohibición podría tener un «efecto negativo», situando a España como una excepción en Europa, donde solo Suecia mantiene una prohibición total similar. Señalan que países como Francia han optado por eximir expresamente las terrazas de sus restricciones para evitar perjudicar a la hostelería y al turismo. Por su parte, la Unión de Empresarios del Vapeo (UPEV) ha expresado su convicción de que la normativa impulsará el mercado negro, argumentando que «doblará el número de menores vapeando e inundará España de productos ilegales y de dudosa seguridad».

En cuanto a los antecedentes normativos, las ventas de cigarrillos en España en 2024 ascendieron a 2.143 millones de cajetillas, lo que representa una reducción del 53.8% en comparación con 2005. En 2005, el Ministerio de Hacienda reportó la venta de 4.634 millones de cajetillas, cifra que disminuyó un 2.81% en 2006 tras la implementación de la primera ley que prohibió fumar en espacios cerrados. En 2011, la venta de cigarrillos fue de 3.015 millones, todavía un 28% por encima de las ventas más recientes. Los datos del IPC revelan que el precio general del tabaco ha experimentado un incremento del 140% desde diciembre de 2005 hasta diciembre de 2024.

La postura unánime de los gremios afectados subraya la importancia de un diálogo inclusivo y una evaluación exhaustiva de las implicaciones económicas y sociales de estas normativas. Es crucial que las políticas de salud pública busquen un equilibrio entre la protección de la salud y la sostenibilidad de los sectores económicos, evitando medidas que puedan generar consecuencias no deseadas, como el fomento de mercados ilegales o el impacto negativo en la vitalidad de la hostelería y el turismo, elementos esenciales para la economía española.