Finanzas

Inversores se alejan de la OPA: la acción de BBVA cae un 40% en España y EE. UU.

La oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por BBVA para adquirir Banco Sabadell se aproxima a su conclusión, con una notoria retracción de los inversores. Tanto en el mercado español como en el estadounidense, la actividad bursátil de BBVA ha registrado una disminución sustancial, con caídas en los volúmenes de negociación que alcanzan hasta un 40%. Banco Sabadell también ha visto reducida su liquidez en el mercado. Este escenario se da en medio de la extensión del plazo de la oferta hasta el 10 de octubre y la complejidad de la tributación para los accionistas minoritarios, quienes podrían enfrentar implicaciones fiscales si el nivel de aceptación se sitúa entre el 30% y el 50%. El éxito de la operación depende de alcanzar una posición de control mayoritaria, lo que significa que el desenlace de esta prolongada pugna financiera sigue siendo incierto.

OPA de BBVA sobre Banco Sabadell: Reacciones del Mercado y Detalles de la Operación

La OPA iniciada por BBVA para adquirir Banco Sabadell ha reabierto su ventana de aceptación, marcando la fase final de un proceso que ha mantenido en vilo a los mercados financieros. Ayer, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) validó la versión actualizada de la oferta, extendiendo el período para que los interesados puedan unirse hasta el 10 de octubre. Los resultados definitivos de esta operación se divulgarán el 17 de octubre.

BBVA ha dejado claro que no habrá nuevas prórrogas ni mejoras en las condiciones de la oferta. Esta postura ha llevado a que la cotización de las acciones de ambos bancos refleje la cautela de los inversores. Desde el inicio del período de aceptación de la OPA en mayo de 2024, el volumen de negociación de BBVA en Estados Unidos ha descendido un 44%. En septiembre, esta reducción fue del 25% en comparación con agosto, un mes tradicionalmente más tranquilo en la bolsa.

La situación no es exclusiva del mercado estadounidense. En España, donde se concentra el grueso de las transacciones, los volúmenes de BBVA también experimentaron una contracción del 38% en septiembre. Esta disminución es notable, especialmente porque los bancos españoles cotizados en Estados Unidos, incluido Santander, habían mostrado una mejora significativa en los últimos meses, duplicando incluso sus cifras de 2024. Curiosamente, Santander ha mantenido esta tendencia positiva, con incrementos superiores al 3% en septiembre, tanto mensual como interanual.

Aunque los montos transados por empresas españolas en Wall Street a través de sus ADRs son menores, ya no son insignificantes. En el caso de BBVA, los volúmenes negociados en Estados Unidos representaron un 21% de los de la bolsa española en agosto, llegando casi al 30% en los dos meses anteriores. Este aumento se atribuye al creciente interés de los inversores americanos y a la facilidad de acceso a los ADRs, que son emitidos por bancos estadounidenses como BNY Mellon en respuesta a la demanda del mercado.

Volviendo al mercado español, Banco Sabadell también ha sentido el impacto, con volúmenes de negociación un 11% inferiores a agosto desde el inicio del período de aceptación y un 29% por debajo del promedio registrado desde el lanzamiento de la OPA hace casi 17 meses.

Con la reciente aprobación del folleto actualizado, la OPA se reactiva. Se espera que el consejo de administración de Banco Sabadell se reúna a principios de la próxima semana para emitir una nueva valoración de la oferta.

BBVA ha propuesto un canje íntegro en acciones, valorando a Sabadell en aproximadamente 3,38 euros, lo que implica una prima del 2,7% sobre el valor de mercado. La entidad presidida por Carlos Torres confía en que la OPA sea fiscalmente neutra. Si la operación se realiza como un intercambio de acciones y BBVA obtiene una posición de control superior al 50%, los accionistas que acepten la oferta podrían beneficiarse de un diferimiento fiscal. Sin embargo, si el respaldo de capital se sitúa entre el 30% y el 50%, los pequeños accionistas podrían verse obligados a tributar por las plusvalías generadas. En caso de que la aceptación sea inferior al 30%, la OPA se consideraría fallida, y ambas entidades seguirían caminos independientes, concluyendo así una batalla financiera que se ha extendido por casi 17 meses.

Este evento subraya la volatilidad y la complejidad de las grandes operaciones financieras. La cautela de los inversores y la atención a los detalles fiscales demuestran la importancia de una estrategia bien definida y de una comunicación clara en situaciones de fusión o adquisición. La respuesta del mercado refleja una evaluación minuciosa de los riesgos y beneficios, enfatizando que, incluso en ofertas aparentemente favorables, los factores externos y la confianza de los participantes son determinantes para el éxito. El desenlace de esta OPA servirá como un caso de estudio crucial para futuras transacciones en el sector bancario.