Finanzas

La industria aeroespacial y de defensa supera récords de facturación impulsada por el gasto en seguridad

En un escenario de creciente inestabilidad geopolítica, la industria española de tecnologías de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio ha logrado un hito histórico. El sector no solo ha recuperado, sino que ha superado holgadamente los niveles de facturación previos a la pandemia, impulsado por un significativo incremento en el gasto en seguridad. Este resurgimiento se ha traducido en una robusta generación de empleo y una inyección económica vital para el país, con previsiones optimistas para el futuro gracias a ambiciosos planes de inversión y el compromiso con los objetivos de la OTAN, destacando el papel crucial de la colaboración con pequeñas y medianas empresas.

Detalles del auge del sector aeroespacial y de defensa en España

La Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae), en colaboración con PwC, reveló recientemente los resultados sobresalientes de la industria. Durante el año 2024, el sector alcanzó una facturación total de 16.153 millones de euros, lo que representa un notable aumento del 16,2% y supera el récord anterior de 14.101 millones de euros registrado en 2019. Este crecimiento espectacular se atribuye principalmente al mayor gasto en seguridad, un reflejo directo del actual contexto geopolítico global. Además, esta pujante actividad ha propiciado la creación de más de 260.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, a nivel nacional.

El informe subraya que la defensa terrestre ha sido uno de los motores clave de esta expansión, experimentando un impresionante incremento del 42% en su facturación, gracias a la puesta en marcha de importantes programas de inversión. Paralelamente, la aeronáutica civil ha mostrado signos de una sólida recuperación post-pandemia, con un crecimiento del 19,4%. Desglosando la facturación por segmentos, la aeronáutica de defensa lideró con 5.724 millones de euros, seguida de cerca por la aeronáutica civil con 5.646 millones. La defensa terrestre aportó 2.154 millones, la naval 1.149 millones, y el sector de seguridad 187 millones. El segmento espacial contribuyó con 1.293 millones de euros, de los cuales 150 millones correspondieron a defensa y 1.143 millones a la división civil.

De cara a 2025, las expectativas son aún más alentadoras. Se anticipa un nuevo impulso gracias al Plan Tecnológico e Industrial de Defensa, que busca elevar la inversión del sector hasta el 2,1% del PIB, en consonancia con los compromisos adquiridos con la OTAN. Ricardo Martí Fluxá, presidente de Tedae, enfatizó el efecto multiplicador de cada euro invertido en esta industria, destacando su impacto en el Gobierno Nacional, la activación de cadenas de suministro y la creación de oportunidades para miles de empresas en todo el país. La contribución al PIB industrial del país superó los 21.919 millones de euros (equivalente al 12,9%), con una inversión en I+D de 2.614 millones y una recaudación fiscal de 7.399 millones de euros.

En un evento relevante, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, y el secretario de Estado de Industria, Jordi Brustenga, hicieron un llamamiento a las grandes empresas del sector para que integren activamente a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y startups. Brustenga señaló que el número de empresas industriales proveedoras del sector de defensa ha aumentado de 500 a 800 este año, con la meta de alcanzar las 1.200. Valcarce, por su parte, insistió en la importancia de priorizar a pymes y startups en los planes industriales, reconociendo su potencial innovador y su capacidad para dinamizar la economía.

Este panorama resalta la resiliencia y el dinamismo de la industria española de defensa y aeroespacial. La colaboración entre grandes corporaciones y el tejido de pymes y startups no solo fortalecerá la base tecnológica del país, sino que también asegurará un futuro próspero y seguro, demostrando cómo la inversión estratégica en defensa puede ser un motor de crecimiento económico y desarrollo tecnológico. La capacidad de adaptación y la visión de futuro de este sector son ejemplos inspiradores para otras industrias, mostrando cómo enfrentar desafíos globales con oportunidades de crecimiento y progreso.