Finanzas

Sabadell Rechaza Oferta de Adquisición de BBVA por Subestimación Significativa

El Consejo de Administración de Banco Sabadell ha tomado una decisión trascendental al rechazar de forma unánime la oferta pública de adquisición (OPA) presentada por el BBVA. Esta resolución se fundamenta en la convicción de que la propuesta de adquisición subestima de manera considerable el valor real y el potencial de crecimiento futuro de la entidad. Incluso un influyente accionista, que ostenta una participación significativa en Sabadell, se sumó a este rechazo, citando preocupaciones sobre el precio ofrecido, a pesar de abstenerse en la aprobación del informe oficial. Sabadell argumenta vehementemente que la concreción de esta operación implicaría una destrucción de valor para sus accionistas, además de alertar sobre los riesgos inherentes a la elevada exposición del BBVA en economías emergentes y a una estructura de remuneración menos atractiva en comparación con la que Sabadell ha implementado recientemente.

Detalles de la Noticia: El Enfático 'No' de Sabadell a la OPA de BBVA

El día 12 de septiembre de 2025, el Consejo de Administración de Banco Sabadell, presidido por Josep Oliu, emitió un contundente rechazo unánime a la oferta de adquisición planteada por BBVA, liderado por Carlos Torres. Esta decisión se produce tras meses de deliberación y análisis profundo. La principal razón esgrimida por Sabadell es que la oferta «infravalora de forma muy significativa» el valor de la entidad, su plan estratégico y sus perspectivas de crecimiento individual. Este rechazo marca la tercera ocasión en que Sabadell declina una propuesta de BBVA, incluyendo conversaciones previas en noviembre de 2020 y el inicio de esta OPA hostil en mayo de 2024.

Un punto notable fue la abstención en la redacción del informe por parte del empresario mexicano David Martínez, quien posee el 3.495% del capital de Sabadell. Aunque se abstuvo de respaldar el informe, Martínez declaró que la operación de BBVA era la estrategia correcta para ambas instituciones, pero a un precio «irrealizable». Por lo tanto, se adhirió al rechazo de la oferta y optó por no participar en ella con sus acciones.

Sabadell argumenta que la oferta de BBVA, que propone un canje mixto de acciones y efectivo, no solo no genera valor, sino que lo «destruye» para sus accionistas, quienes podrían perder cerca del 10% de su inversión a la fecha de cierre del 10 de septiembre. Además, el banco catalán estima que su valoración fundamental se sitúa entre un 24% y un 37% por encima del valor de la oferta, sin considerar la prima de control que debería añadirse. El canje ofrecido por BBVA es de una acción de nueva emisión más 0.70 euros brutos por cada 5.5438 acciones de Sabadell.

Más allá del aspecto económico, Sabadell citó dos argumentos adicionales para su rechazo. Primero, la significativa exposición de BBVA a mercados emergentes (67% de sus beneficios provienen de México, Turquía y Sudamérica), lo que implica un mayor costo de capital, volatilidad por devaluaciones de divisas y un riesgo geopolítico superior. Segundo, la remuneración ofrecida por BBVA es menos atractiva que la que Sabadell ha aprobado recientemente para sus accionistas. También se mencionaron riesgos como la iliquidez de 22 días para los accionistas que aceptaran la OPA y la posibilidad de que BBVA lance una segunda OPA con condiciones potencialmente desfavorables, incluyendo una ampliación de capital que podría devaluar las acciones de los nuevos accionistas de BBVA.

Finalmente, Sabadell expresó cautela extrema sobre las sinergias calculadas por BBVA, considerando que el proyecto tiene una «incertidumbre elevada» debido a los plazos exigidos por el Consejo de Ministros (que retrasarían la fusión efectiva hasta tres años). No hay certeza de la ejecución de la fusión ni de la consecución de las sinergias, y se advierte sobre posibles «sinergias negativas» debido a una mayor competencia por clientes y la «pérdida de clientes fidelizados de Sabadell» como reacción a la OPA hostil.

Esta postura firme del Consejo de Sabadell refleja una profunda convicción en su capacidad de crecimiento autónomo y la defensa del valor a largo plazo para sus accionistas. La entidad demuestra una fuerte resistencia a una integración que considera perjudicial y que no reconoce el verdadero potencial de su modelo de negocio.