En un reciente desarrollo que ha sacudido los cimientos de la administración pública española, el secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, ha salido públicamente en defensa de José Antonio Marco Sanjuán, expresidente del Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC). Marco Sanjuán se vio forzado a dimitir tras ser acusado de recibir pagos ilícitos de empresas a cambio de manipular sanciones y resolver pleitos a su favor. Gascón, quien previamente fue director de la Agencia Tributaria, ha reiterado su convicción en la inocencia de Sanjuán, calificando su trabajo en el TEAC de \"estupendo\" y expresando su agradecimiento por los años de dedicación. Este episodio ha generado un considerable debate sobre la integridad y la transparencia en las instituciones gubernamentales, y la Fiscalía Anticorrupción ya ha iniciado una investigación a raíz de una denuncia, prometiendo una revisión exhaustiva de los hechos.
La controversia estalló cuando, la semana pasada, el medio El Debate publicó informaciones que vinculaban a Marco Sanjuán con supuestos cobros de hasta 100.000 euros por parte de empresarios que buscaban un trato favorable. Estas alegaciones precipitaron su renuncia y llevaron a la Fiscalía Anticorrupción a abrir diligencias de investigación, basándose en una denuncia presentada por la organización Manos Limpias. Las acusaciones sugieren que el ex alto cargo habría utilizado su posición para anular multas, eliminar sanciones y favorecer recursos empresariales.
Durante una comparecencia ante el Senado, Jesús Gascón no dudó en expresar su confianza en la probidad de Marco Sanjuán. Relató que el propio Sanjuán lo contactó hace unas semanas para informarle sobre las publicaciones que ponían en tela de juicio su honorabilidad. Según Gascón, Sanjuán se mostró \"indignado\" y afirmó tener pruebas que desmentirían las acusaciones. Hizo hincapié en que, si bien se mencionaban casos específicos de cobros a través de transferencias bancarias, Sanjuán estaba convencido de poder demostrar la inexistencia de tales irregularidades. \"Le creí en ese momento y le sigo creyendo ahora\", enfatizó Gascón, subrayando su inquebrantable fe en la honestidad de su excolaborador.
Gascón también compartió detalles de las conversaciones que mantuvo con Marco Sanjuán. En un inicio, le preguntó si se sentía capaz de continuar en su exigente cargo, a lo que Sanjuán respondió afirmativamente. Sin embargo, la segunda pregunta de Gascón, sobre si Sanjuán planeaba emprender acciones legales en defensa de su honor, reveló la complejidad de la situación. Gascón le advirtió sobre la figura de la exceptio veritatis en los delitos contra el honor, lo que implicaría probar la falsedad de las acusaciones y un análisis detallado de las resoluciones del TEAC. La idea de que el propio presidente del tribunal fuera el demandante y que la institución tuviera que aportar pruebas relacionadas con su propia querella le pareció \"delicado\" a Gascón.
Pocos días después, Marco Sanjuán decidió finalmente dimitir, explicando que la situación se había vuelto \"obsesiva\" y que necesitaba claridad mental para dirigir el TEAC. También mencionó su intención de iniciar acciones legales con su abogado. Gascón concluyó que, si la Fiscalía Anticorrupción procede con las investigaciones, el Ministerio de Hacienda proporcionará toda la información disponible para esclarecer los hechos, y lo mismo ocurrirá si Marco Sanjuán decide emprender acciones legales en defensa de su reputación.
Las acusaciones contra el expresidente del TEAC no se limitan a su gestión en este organismo durante los últimos siete años, sino que también abarcan su década al frente del tribunal regional de Castilla y León. Sin embargo, Gascón defendió la trayectoria de Sanjuán en ambos puestos, calificando el funcionamiento del tribunal de Castilla y León durante esos años como \"ejemplar\". La comunidad espera con atención los resultados de la investigación y las posibles acciones legales que se deriven de este resonante caso.
