Carlos Torres, presidente de BBVA, insiste con firmeza en la inminente culminación de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre Banco Sabadell, a la vez que advierte sobre las repercusiones negativas para este último si la operación no se concretara. A pesar de la resistencia del consejo de administración de Sabadell, Torres sostiene que la oferta representa una valoración muy atractiva, sin precedentes en más de una década y superior a las transacciones recientes en el ámbito bancario europeo. Argumenta que el valor de mercado actual de Sabadell se sustenta artificialmente en la expectativa de la OPA, pronosticando un retroceso considerable en su cotización bursátil si la propuesta no avanza.
Respecto a la postura del consejo de Sabadell, Torres reconoce su derecho a emitir una recomendación, aunque discrepa con su valoración, sugiriendo que la abstención del consejero David Martínez, quien posee una participación significativa, valida la conveniencia de la operación. El presidente de BBVA también aborda la dilación del proceso, que se ha extendido más de lo anticipado, atribuyéndola a las revisiones regulatorias. No obstante, confía plenamente en el éxito de la OPA, que considera una oportunidad inmejorable para los accionistas del Sabadell, quienes se beneficiarían de un incremento superior al 25% en el beneficio por acción post-fusión, en comparación con la situación de Sabadell en solitario. Torres reitera que BBVA no contempla modificar los términos de la oferta, que permanece inalterable en su precio y condiciones.
Finalmente, Torres enfatiza la solidez y diversificación de BBVA, lo que le confiere una ventaja competitiva en un escenario global volátil, a diferencia de Sabadell, cuya concentración en el mercado español, aunque robusta, conlleva mayores riesgos cíclicos. En cuanto a la intervención política, el presidente de BBVA lamenta la filtración de las conversaciones durante la campaña electoral catalana, pero defiende la independencia de las operaciones entre entidades privadas frente a los calendarios políticos. Además, considera que la necesidad de bancos de mayor envergadura en Europa, respaldada por la Comisión Europea, abona el camino para futuras consolidaciones, asegurando que, de no concretarse la OPA con Sabadell, BBVA no buscará otras fusiones inmediatas.
La trayectoria de BBVA, marcada por un crecimiento constante y una rentabilidad destacada, junto con su compromiso con el desarrollo económico español, demuestra una visión estratégica y resiliente. En un entorno económico global dinámico y desafiante, la capacidad de adaptarse y buscar sinergias que fortalezcan el sistema financiero es crucial. La determinación de Carlos Torres y la dirección de BBVA subrayan la importancia de la proactividad y la visión a largo plazo para asegurar la competitividad y el bienestar de las empresas y, en última instancia, de la sociedad. Este enfoque es un testimonio de liderazgo que prioriza la solidez y la expansión inteligente en beneficio de todas las partes involucradas.
